La limpieza se refiere a toda actividad que contribuya a quitar la suciedad o inmundicia de algo.
El objetivo de la limpieza es eliminar toda partícula de polvo depositada en el ambiente con el fin de conseguir un ambiente higiénico y agradable.
Toda limpieza debe ir acompañada de una buena desinfección, tanto de suelos, como de paredes, sanitarios, etc.
Para llevar a cabo una limpieza eficiente es necesario conocer cada uno de los materiales de que está hecha la superficie a trabajar. Por ejemplo: no es lo mismo limpiar un inodoro que un sillón tapizado. Por esta razón es necesario que el personal que ha de llevar a cabo esta labor sea especialista y conozca concienzudamente los diversos materiales y el tratamiento de los mismos.
Este tema se centrará en los equipos de servicios higiénicos y su mantenimiento. No obstante, conviene resaltar los requisitos para desempeñar el trabajo correctamente o guía de buenos hábitos:
- Para desinfectar correctamente se debe elegir el calor si es posible.
- En caso de no utilizar calor se debe elegir un buen desinfectante químico.
- El equipo de limpieza debe mantenerse desinfectado.
- La solución de desinfectantes químicos debe prepararse a diario, no se puede guardar de un día para otro.
- Un buen desinfectante químico actúa sobre la superficie sólo sí se le da buen uso.


