1. HIGIENE DE LOS CENTROS SANITARIOS: MEDIDAS DE PREVENCIÓN DE LA INFECCIÓN HOSPITALARIA.
La Atención Primaria y Hospitalaria tiene su razón de ser en la prestación de una Asistencia Sanitaria de Calidad a la población que acude en busca de soluciones a sus problemas de salud.
Dentro de esta prestación de Cuidados de Calidad está el evitar nuevos problemas infecciosos derivados de la Asistencia Sanitaria, es decir, evitar el desarrollo de Infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria (IRAS), también denominadas infecciones nosocomiales.
Los conocimientos actuales de la cadena epidemiológica de las infecciones y, principalmente, de sus mecanismos de transmisión, nos indican la necesidad de implantar en todo el ámbito asistencial (intra y extrahospitalario) unas prácticas de asepsia y antisepsia imprescindibles para la prevención y la lucha contra la infección.
Con la información facilitada por el programa de Vigilancia, los hospitales han de establecer los programas de prevención contra las infecciones, que se basarán en la aplicación de un amplio conjunto de medidas cuyo objetivo será el mantenimiento y mejora continuada de la higiene en el centro, y la adecuada calidad técnica y seguridad en todos los actos asistenciales.
Las medidas pueden ser de dos tipos:
a) Programas de Prevención que engloban las actividades de programación y protocolización, es decir, la definición previa de las acciones a realizar, su implantación y evaluación. Incluyen la elaboración, aplicación, desarrollo y evaluación de normas, programas, protocolos, guías y recomendaciones encaminadas a prevenir la aparición de enfermedades infecciosas en el hospital; todo ello basado en la máxima evidencia científica disponible. Dichos programas serán elaborados por el Servicio de Medicina Preventiva, y presentados para su revisión y aprobación a la Comisión de Infecciones, las Direcciones Médicas y de Enfermería.
b) Acciones de Control que consiste en la ejecución y mantenimiento de los programas preventivos durante la realización de cualquier actividad asistencial. Cualquier persona que trabaje en un hospital ha de desarrollar su parcela de actividades relacionada con la mejor prevención y control posible de las IRAS.
La prevención de las IRAS exige un programa integrado y vigilado, que incluya los siguientes elementos clave:
– Limitar la transmisión de microorganismos entre los pacientes que reciben atención directa por medio de prácticas apropiadas de lavado de las manos, uso de guantes y asepsia, estrategias de aislamiento, esterilización, desinfección y lavado de la ropa.
– Controlar los riesgos ambientales de infección.
– Proteger a los pacientes con el uso apropiado de antimicrobianos profilácticos, nutrición y vacunación.
– Limitar el riesgo de infecciones endógenas con reducción al mínimo de los procedimientos invasivos y fomento del uso óptimo de antimicrobianos.
– Vigilar las infecciones e identificar y controlar brotes.
– Prevenir la infección de los miembros del personal.
– Mejorar las prácticas de atención de pacientes seguidas por el personal y continuar la educación de este último.
El control de infecciones es una responsabilidad de todos los profesionales de salud, a saber, médicos, personal de enfermería, terapeutas, farmacéuticos, ingenieros y otros.


