2. Actuación del celador en relación a pacientes terminales.

A efectos didácticos, antes de entrar a estudiar la actuación del celador en relación con los pacientes fallecidos, es conveniente hacer una introducción sobre la actuación de los celadores en relación con los pacientes terminales.

La OMS define Paciente Terminal como “el paciente con enfermedad muy avanzada, activa, en progresión y con un pronóstico vital limitado” (Paciente que sufre una enfermedad cuyo fin es una muerte próxima, generalmente inferior a 6 meses).

 

La Sociedad Española de Cuidados Paliativos define paciente terminal como “paciente que presenta una enfermedad avanzada, progresiva e incurable con falta de posibilidades razonables de respuesta a tratamiento específico, cuyo pronóstico de vida será inferior a seis meses”.

 

Los criterios que definen la Fase Terminal son los siguientes:

  1. Presencia de una enfermedad avanzada, progresiva e incurable.
  2. Produce gran impacto emocional en el paciente y familia relacionado con el sufrimiento y el proceso de morir.
  3. Escasa o nula posibilidad de respuesta al tratamiento activo, específico para la patología de base.
  4. Presencia de problemas o síntomas intensos, múltiples, multifactoriales y cambiantes: dolor, estreñimiento, náuseas y vómitos, enfermedades e infecciones en la boca, anorexia, insomnio, disnea, úlceras por presión, incontinencia, alteraciones del tejido corneal, anuria y retención, etc.

En las situaciones en las que el paciente se encuentra en fase terminal, el objetivo de la atención al enfermo no es el de la curación, sino el de cuidado físico y psicológico -controlar los síntomas, calmar el dolor, apoyar a la familia, etc.-, lo que se llama cuidados de confort o cuidados paliativos.

 

Por tanto, los cuidados paliativos son el objetivo principal ante un enfermo en fase terminal, al que se le deben proporcionar cuidados de confort, para ello debemos:

  • Mantener la buena imagen del enfermo (higiene profunda tanto de la persona como de la cama), fomentando la dignidad del paciente.
  • Atención integral, individualizada y continua.
  • Proporcionar un ambiente agradable y sin olores, confort y bienestar tanto físico como emocional, social y espiritual al paciente.
  • Mejorar la calidad de vida del paciente.
  • Desarrollar la autonomía del paciente
  • A los familiares se le deben proporcionar cuidados psicológicos.

La atención al paciente que precisa de los cuidados paliativos requiere del trabajo en equipo y el Celador forma parte de ese equipo (médicos, enfermeras, auxiliares de enfermería, psicólogos, voluntarios, etc.) que proporciona los cuidados de confort necesarios al paciente terminal, por ello debe extremarse la actitud hacia él. El Celador deberá ser correcto, respetuoso, colaborador, mostrará empatía tanto con el enfermo como con la familia, escuchará al paciente, compartiendo sus sentimientos y siempre respetando sus creencias y necesidades religiosas.

Es importante que el Celador tenga, tanto una correcta comunicación verbal, utilizando un dialogo comprensible y veraz, como una comunicación no verbal, extremando el tacto, los gestos, el comportamiento y la actitud ante el paciente y los familiares.

 

El Celador deberá ser muy cauteloso con los comentarios que hace y nunca dará respuestas evasivas a las preguntas del paciente o a las de los familiares

Existen varias enfermedades que requieren de cuidados paliativos:

  • Enfermedades cardiovasculares
  • Cáncer
  • Enfermedades respiratorias crónicas
  • Esclerosis múltiple
  • Enfermedad de Parkinson
  • Artritis reumatoide
  • Enfermedades neurológicas
  • Demencia
  • Anomalías congénitas
  • Tuberculosis resistente a lo medicamentos

 

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