3. CONCEPTO DE AISLAMIENTO EN EL HOSPITAL: PROCEDIMIENTOS DE AISLAMIENTO Y PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES TRANSMISIBLES.
Por su propia naturaleza, las infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria (IRAS) son en parte evitables. Por ello la prevención es un objetivo prioritario en los sistemas sanitarios. Actualmente se dispone de directrices para prevenirlas y controlarlas basadas en la evidencia científica. La aplicación constante de las mismas se estima que reduce la aparición de infecciones en más de un tercio de las mismas.
Los programas de control de infección nosocomial basados en “paquetes” de intervenciones (bundles) son eficaces para reducir las tasas de incidencia y además son costo-efectivos. Incluyen medidas generales, como las medidas de precaución estándar y las de precaución basada en el mecanismo de transmisión (aislamientos), además de una serie de medidas específicas en función del tipo de infección. Hoy en día, prácticamente todos los centros sanitarios disponen de programas de este tipo.
El paso siguiente que se debe dar en el control de la infección nosocomial es conseguir la adhesión y el cumplimiento de estas medidas preventivas por parte de los trabajadores sanitarios.
Contamos desde 1996 con una serie de recomendaciones emitidas por los CDC que fueron actualizadas en 2007 con la incorporación de medidas seguras para la inserción de catéteres, el uso de mascarilla para el procedimiento de punción lumbar (anestesia epidural, mielografía e infusión de quimioterapia) y una guía de recomendaciones para el paciente “tosedor”.
Como hemos indicado anteriormente, las infecciones asociadas a dispositivos o procedimientos invasivos son las más frecuentes entre los pacientes hospitalizados y es por ello que se han desarrollado recomendaciones basadas en la evidencia para su prevención ya que se tratan de factores de riesgo potencialmente modificables.
La educación “intensiva” al personal sanitario en el manejo de estos dispositivos y el uso de “paquetes” de intervenciones permite reducir la incidencia de IRAS a los cuidados sanitarios.
3.1. TIPOS DE AISLAMIENTOS
El riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas en el medio hospitalario, tanto entre pacientes como entre pacientes y personal sanitario, ha motivado la consideración y puesta en marcha, en la mayoría de los hospitales, de una serie de medidas o precauciones para evitarlo.
Las recomendaciones de aislamiento son uno de los pilares básicos de cualquier programa de vigilancia, prevención y control de la infección hospitalaria.
Su objetivo es prevenir la aparición de infecciones hospitalarias actuando, dentro de la cadena epidemiológica de la infección, concretamente sobre el mecanismo de transmisión de la infección.
Ciertos pacientes pueden exigir precauciones específicas para limitar la transmisión de posibles microorganismos infecciosos a otros pacientes. Las precauciones recomendadas para aislamiento dependen de la vía de transmisión.
Precauciones de aislamiento:
Conjunto de procedimientos destinados a controlar y evitar la transmisión de enfermedades.
Las principales rutas son:
– Infección transmitida por el aire. La infección suele ocurrir por vía respiratoria y el agente está presente en aerosol (partículas infecciosas <5 μm de diámetro).
– Infección por gotas. Las gotitas de mayor tamaño (>5 μm de diámetro) transmiten el agente infeccioso.
– Infección por contacto directo o indirecto. La infección ocurre por contacto directo entre el foco de infección y el receptor o indirectamente por medio de objetos contaminados.
Los aislamientos son barreras físicas que se interponen entre la fuente de infección (paciente infectado o colonizado) y el sujeto susceptible (otros pacientes, familiares y personal) para disminuir la posibilidad de transmisión.
Según las últimas recomendaciones de la CDC hay dos tipos de precauciones de aislamiento:
– Precauciones Estándar. Son las precauciones diseñadas para el cuidado de todos los pacientes en hospitales, independientemente de su diagnóstico o su presunto estado de infección.
– Precauciones Basadas en la Transmisión. Son las precauciones diseñadas solo para el cuidado de pacientes específicos, se añaden en los pacientes que se sospecha o se sabe están infectados por patógenos epidemiológicamente importantes con difusión por aire, gotas o contacto con piel seca o superficies contaminadas.
3.1.1. Precauciones Estándar
Estas precauciones condensan las Precauciones Universales (reducción del riesgo de transmisión de patógenos hemáticos) y las Precauciones de Aislamientos de
Sustancias Corporales (reducción del riesgo de transmisión de patógenos de sustancias corporales húmedas).
La puesta en marcha de las Precauciones Estándar es la estrategia fundamental para el éxito del control de la infección nosocomial.
Como hemos dicho, son las precauciones que deben aplicarse, como mínimo, a todos los pacientes independientemente de su diagnóstico, a fin de minimizar el riesgo de transmisión de cualquier tipo de microorganismo, del paciente al trabajador de la salud y viceversa.
Los componentes de las Precauciones Estándar son:
– La Higiene de Manos.
– El Equipo de Protección Personal (EPP).
– La higiene Respiratoria/Etiqueta de la Tos.
– Cuidado con el Material Corto-Punzante.
– Cuidado de la ropa.
– Cuidado de materiales y equipos.
– Cuidado del ambiente.
– Asegurar la eliminación segura de desechos.
La Higiene de Manos
Es el componente principal de las precauciones estándares y uno de los métodos más efectivos para prevenir la transmisión de agentes patógenos asociados con la atención de la salud.
La higiene de manos es la medida más importante y efectiva para la prevención y control de las infecciones nosocomiales, además de una medida básica de protección del personal sanitario.
Debe ser adecuada y exhaustiva entre el contacto de pacientes y después del contacto con sangre, fluidos corporales, secreciones, excreciones, equipos y artículos contaminados por ellos.
La OMS lanzó en 2005 el primer reto mundial por la seguridad del paciente bajo el lema “Una atención limpia es una atención más segura”, a la que España se incorporó un año más tarde.
Durante el año 2008 se promueve la implementación en los centros sanitarios de los 5 momentos para la higiene de manos:
– Antes de tocar al paciente,
– Antes de realizar una tarea aséptica,
– Después de la exposición a líquidos corporales,
– Después del contacto con el paciente y
– Después del contacto con el entorno del paciente.
La forma más frecuente de transmisión de microorganismos patógenos entre pacientes se produce a través de las manos del personal sanitario (transmisión cruzada).
La “fuente” de estos microorganismos la forman no sólo los pacientes con infecciones producidas por estos microorganismos, sino también aquellos pacientes que están colonizados (en la piel, aparato respiratorio, digestivo, secreciones, etc) por los mismos y en esos momentos no muestran síntomas o signos de infección.
Otra fuente de adquisición de microorganismos en las manos del personal son las superficies de mobiliario, aparatos, utensilios, enseres, etc. que están en contacto directo con el paciente infectado o portador.
Para evitar la transmisión de microorganismos entre pacientes debe utilizarse de manera adecuada un producto que elimine la “flora transitoria” (microorganismos que se adquieren tras el contacto con un medio contaminado y que contaminan las manos de manera transitoria) es decir, una descontaminación de las manos.
En la actualidad disponemos de diversos tipos de agentes antisépticos tanto jabonosos como soluciones que no requieren de la utilización de agua para conseguir este objetivo.
El nivel de cumplimiento de estas medidas higiénicas básicas es bajo debido a diversos factores:
– El desconocimiento de su importancia
– La sobrecarga de trabajo
– La no disponibilidad de puntos de higiene de manos accesibles y cómodos
– La intolerancia a productos utilizados para la higiene de manos, etc.
Las soluciones alcohólicas, pueden ayudar a mejorar el cumplimiento de la des contaminación de manos, por su rapidez y facilidad de utilización y podría compensar la falta de lavabos, si fuera el caso.
El Equipo De Protección Personal (EPP)
En el sector hospitalario se requiere el uso de equipos de protección personal (EPP) por el personal sanitario para, entre otros riesgos, evitar el contacto con fluidos potencialmente infectados y productos químicos así como la protección del sistema respiratorio de la inhalación de aerosoles portando agentes biológicos o compuestos peligrosos.
De acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 1407/1992, “un equipo de protección individual (EPI) es cualquier dispositivo o medio que vaya a llevar o del que vaya a disponer una persona, con el objetivo de que le proteja contra uno o varios riesgos que puedan amenazar su salud y su seguridad”.
Entre estos EPI, están los guantes de protección, los equipos de protección respiratoria y de protección ocular y facial.
Debe basarse en la evaluación de riesgos y el grado del contacto previsto con sangre y fluidos orgánicos, o agentes patógenos.
Guantes
– Úselos al tocar sangre, fluidos orgánicos, secreciones, excreciones, mucosas, piel lesionada.
– Cámbielos entre tareas y procedimientos en el mismo paciente después del contacto con material potencialmente infeccioso.
– Quíteselos después del uso, antes de tocar elementos y superficies no contaminadas y antes de ir a otro paciente.
– Realice higiene de las manos inmediatamente después de quitárselos.
Mascarillas y Gafas Protectoras
– Use una mascarilla quirúrgica o de procedimientos y protección ocular (visor ocular, gafas protectoras) o un protector facial para proteger las membranas mucosas de los ojos, la nariz y la boca durante actividades que pueden generar salpicaduras o líquidos pulverizables de sangre, fluidos orgánicos, secreciones y excreciones.
Bata
– Úsela para proteger la piel y evitar ensuciar la ropa durante actividades que pueden generar salpicaduras o líquidos pulverizables de sangre, fluidos orgánicos, secreciones, o excreciones.
– Quítese la bata sucia cuanto antes y realice higiene de las manos.
EVALÚE EL RIESGO de exposición a sustancias corporales o superficies contaminadas ANTES de cualquier actividad de atención de salud.
¡Haga de esto una rutina! SELECCIONE el EPP en base a la evaluación de riesgo:
– guantes limpios no estériles.
– bata limpia, no estéril, impermeable.
– máscara y protección ocular o un protector facial.
La higiene Respiratoria/Etiqueta de la Tos
Este componente fue desarrollado durante el brote de síndrome respiratorio agudo severo (SRAS), actualmente se considera parte de las precauciones estándares y es clave para evitar la diseminación de agentes patógenos desde la fuente.
Las personas con síntomas respiratorios deben aplicar las medidas de control de focos: – Cubrirse la nariz y la boca al toser/estornudar con un pañuelo desechable, eliminar los pañuelos desechables y mascarillas usados y realizar higiene de las manos después del contacto con secreciones respiratorias.
Los centros de atención de la salud deben:
– Colocar a los pacientes con síntomas respiratorios febriles agudos por lo menos a 1 metro de otros en las áreas de espera comunes.
– Colocar alertas visuales en la entrada del centro de salud que enseñen a las personas con síntomas respiratorios a practicar higiene respiratoria / etiqueta de la tos.
– Considerar la posibilidad de que haya recursos para la higiene de las manos, pañuelos descartables y mascarillas disponibles en las áreas comunes y en las áreas usadas para la evaluación de los pacientes con enfermedades respiratorias.
Cuidado con el Material Corto-Punzante
Tenga cuidado al manipular agujas, bisturís y otros instrumentos o dispositivos afilados.
Cuidado de la ropa Manipule, transporte, y procese la ropa usada de modo que se logre:
– Prevenir exposiciones de la piel y membranas mucosas y la contaminación de la ropa.
– Poner la ropa directamente a la bolsa adecuada no tirarla al suelo, puede ser una fuente de microorganismos
– Evitar traspaso de agentes patógenos a otros pacientes y/o al ambiente.
Cuidado de materiales y equipos
Manipule el equipo manchado con sangre, fluidos orgánicos, secreciones y excreciones de forma tal que se prevengan exposiciones de la piel y las membranas mucosas, contaminación de la ropa y el traspaso de agentes patógenos a otros pacientes o al ambiente.
Limpie, desinfecte y vuelva a procesar el equipo reutilizable apropiadamente antes de usarlo con otro paciente Cuidado del ambiente Realice los procedimientos adecuados para la limpieza de rutina y desinfección de superficies del entorno y otras superficies que se tocan con frecuencia.
Se aplicará el protocolo de limpieza habitual para todos los pacientes, salvo excepciones que requieren una limpieza especial (consultar protocolo específico).
Las manchas de sangre y fluidos corporales desinfectar rápidamente con una solución de 100 ml de lejía por litro de agua o asociación de aldehídos si los fómites son metálicos (dejar actuar 10 minutos) y limpiar.
Asegurar la eliminación segura de desechos
Trate los desechos contaminados con sangre, fluidos orgánicos, secreciones y excreciones como desechos clínicos, en conformidad con los reglamentos locales.
Los tejidos orgánicos y los desechos de laboratorio que están directamente asociados con procesamiento de muestras también deben tratarse como desechos clínicos.
Deseche adecuadamente los artículos desechables.
El aumento global del uso de las precauciones estándares reduciría los riesgos innecesarios asociados con la atención de salud.
La promoción de un clima de seguridad institucional ayuda a mejorar la adhesión a medidas recomendadas y por lo tanto a la reducción de los riesgos posteriores.
3.1.2. Precauciones Basadas en la Transmisión
Las precauciones basadas en la transmisión deben añadirse a las precauciones estándar en la atención de pacientes en los que se sospecha o está documentada la infección o colonización con microorganismos epidemiológicamente importantes o altamente transmisibles.
Se pueden distinguir tres tipos de precauciones que se aplican de manera aislada o combinada: precauciones de transmisión aérea, precauciones de transmisión por gotas y precauciones de transmisión por contacto.
La adaptación de las recomendaciones generales de aislamiento a las necesidades y circunstancias locales de cada hospital deberá realizarla el Servicio de Medicina
Preventiva, que elaborará la política de recomendaciones de aislamiento a aplicar en su medio. Dichas recomendaciones serán presentadas a la Comisión de Infecciones para su revisión, aprobación y difusión.
Ante un paciente con sospecha de enfermedad transmisible susceptible de medidas de aislamiento, los encargados de indicar la puesta en marcha de estas recomendaciones serán los profesionales sanitarios responsables de su atención directa o el personal médico o de enfermería del Servicio de Medicina Preventiva.
La evaluación continuada del grado de aplicabilidad o adecuación de las recomendaciones de aislamiento o adaptación de las recomendaciones será responsabilidad del personal de dicho Servicio.
3.1.2.1. Precauciones de transmisión aérea
Están diseñadas para reducir el riesgo de transmisión aérea de los agentes infecciosos.
La transmisión aérea se produce por la diseminación de gotículas (residuos pequeños de partículas -de tamaño de 5 micras (μ) o menor- de gotas evaporadas que pueden permanecer suspendidas en el aire durante largos períodos de tiempo) o de partículas de polvo que contienen el agente infeccioso.
Los microorganismos transportados de esta forma, se pueden extender ampliamente por las corrientes de aire o podrían ser inhalados o depositados en un huésped susceptible en la misma habitación o incluso una distancia mayor del paciente fuente, dependiendo de factores medioambientales. Así pues, se necesitan mecanismos de ventilación o de manejo del aire para prevenir la transmisión aérea.
Pacientes que lo requieren
Pacientes que se sabe o sospecha tienen una enfermedad transmisible por gotículas de transmisión aérea.
Entre los ejemplos de estas enfermedades podemos incluir:
– Sarampión.
– Varicela (incluyendo zoster diseminado).
– Tuberculosis.
Recuerda: Aplicar precauciones estándar.
Ubicación de los pacientes:
– Se debe colocar al paciente en una habitación individual con presión de aire negativa en relación a las áreas circundantes, con 6 a 12 recambios de aire por hora. Se eliminará el aire al exterior a través de un filtro de alta eficacia (HEPA). Se debe mantener la puerta cerrada y la ventana con su apertura bloqueada.
– Si no se dispone de una habitación de estas características, se colocará al paciente en una habitación individual con la puerta cerrada y ventana al exterior que facilite una ventilación frecuente.
– Excepcionalmente, y sólo tras valoración individualizada del clínico responsable, se podrá colocar en la misma habitación a otro paciente con la misma infección activa. Estos casos se analizarán, tomando la decisión de forma individualizada.
– El médico o la enfermera explicará verbalmente los motivos del aislamiento al paciente y a sus familiares y se les facilitará información escrita específica.
Equipo del cuidado del paciente:
Todo el material desechable utilizado, tanto para el cuidado del paciente como para la protección del trabajador, debe eliminarse dentro de la habitación, a excepción de la mascarilla de protección que se retirará fuera de la misma.
Dentro de la habitación se dejará sólo el material que vaya a ser utilizado.
Cuando sea posible, se dedicará el equipo de cuidados no críticos a un único paciente (ejemplo: caudalímetro, fonendoscopio, termómetro…).
El material reutilizable debe ser manipulado tal y como se indica en las precauciones estándar. Además, se debe desinfectar o esterilizar antes de volver a usarlo con otro paciente.
Los elementos de protección personal se colocarán en una mesita, al lado de la puerta, fuera de la habitación, introduciendo en la misma sólo lo que se vaya a utilizar.
Normas específicas:
– Mascarilla de alta eficacia (FFP2)
• Son mascarillas que, bien ajustadas a la superficie facial, filtran al menos el 92% de las partículas menores de 5 micras.
• Las mascarillas se colocarán fuera de la habitación y se desecharán al salir, en un recipiente cerrado colocado en el exterior de la misma.
• En caso de aislamiento por herpes zoster diseminado/varicela o sarampión, las personas inmunes no precisan usar mascarilla para entrar en la habitación. Las personas susceptibles (no vacunadas o que no han pasado la enfermedad) no deberían entrar en la habitación.
– El material contaminado con secreciones se recogerá en doble bolsa.
– Las muestras de laboratorio: para su envío al laboratorio, los esputos se colocarán en los contenedores destinados para tal fin.
– La ropa no se debe airear. Así se evita la diseminación de los microorganismos.
Medidas especiales ante aislamiento frente a la TBC
Se realizará en los casos de pacientes con tuberculosis (TBC) activa, pulmonar o laríngea. En las Unidades de Hospitalización y de Urgencias que atiendan a un gran número de pacientes con TBC. En Quirófano se adoptarán también algunas precauciones cuando se intervenga a pacientes con TBC activa, y en determinadas Áreas de Alto Riesgo.
Unidades de hospitalización
– Habitación individual: Es una de las medidas de mayor eficacia, bien ventilada y soleada, deberá permanecer el menor nº de personas posible.
– Uso de ventilación especial en las habitaciones (si es posible presión Negativa), manteniendo la puerta siempre cerrada.
– Reducir la concentración de partículas infecciosas en la habitación: se recomienda un mínimo de 6 intercambios/ h de aire, si es factible se debería incrementar a 12 intercambios/h.
– Evacuación del aire de las habitaciones: deberían disponer de una posibilidad de salida directa del aire al exterior del edificio, alejada de otros sistemas de captación, personas o animales.
– Restringir al máximo el nº de profesionales sanitarios que presten asistencia al paciente, mediante asignación de cuidados al mismo equipo sanitario.
– Evitar los traslados de estos pacientes, si es estrictamente necesario se priorizará la atención a ellos evitando que compartan áreas comunes con otros pacientes. Durante estos traslados el paciente llevará mascarilla quirúrgica.
– Uso de mascarillas de alta filtración siguiendo las normas:
• Uso exclusivo cuando se entre en la habitación.
• Cubrirá totalmente la boca y la nariz adaptándola hasta conseguir un correcto ajuste facial.
• No se tocará con las manos mientras se lleve puesta.
• Uso individualizado, debiendo ser reutilizado mientras no esté dañada o no existan manchas y/o salpicaduras de sangre o líquidos orgánicos.
– Las visitas de estos pacientes deberán utilizar estas mascarillas instruidos en su uso por el personal sanitario encargado del cuidado del paciente.
Duración del Aislamiento, podrá suspenderse en las siguientes condiciones:
– Si se descarta el diagnóstico de TBC que se sospechaba inicialmente.
– Cuando tras confirmar el diagnóstico, el paciente está tomando tratamiento efectivo (2-3 semanas), mejora clínicamente y el médico responsable del paciente lo considere.
– Deben ser monitorizados para descartar recidivas durante su ingreso mediante BK regulares (cada 2 semanas). Si recidiva adoptar de nuevo el aislamiento.
– Si Micobacterias multirresistentes, mantener el aislamiento durante todo el ingreso.
Limpieza y desinfección de Habitación.
Los materiales críticos, semicríticos y no críticos utilizados en pacientes con TBC activa se limpiaran y desinfectaran como en el resto del hospital.
NO ES NECESARIO ADOPTAR MEDIDAS ADICIONALES Solo los BRONCOSCOPIOS, deben desinfectarse con un desinfectante con buena actividad tuberculicida.
Para realizar la limpieza de una habitación de aislamiento tras el alta del paciente se tendrá en cuenta las características de la misma.
– Con ventana, se abrirá para lo cual se llevará puesta mascarilla específica y se cerrará la puerta permaneciendo 2 horas cerrada. Colocar aviso de “CIERRE PREVIO A LIMPIEZA”, constará la hora de inicio de la clausura. Posteriormente la limpieza se realizará de forma similar a la de cualquier otra habitación.
– No ventana: cerrar la habitación 6 horas, colocar aviso de “CIERRE PREVIO A LIMPIEZA”, constará la hora de inicio de la clausura.
Posteriormente la limpieza se realizará de forma similar a la de cualquier otra habitación y con MASCARILLA específica.
Si a pesar de todas las medidas ha existido un posible contacto con el germen, el personal acudirá al SERVICIO DE MEDICINA PREVENTIVA Y SALUD PÚBLICA donde se realizará la vigilancia del proceso.
Urgencias. Identificación rápida de los pacientes con sospecha de TBC
Si no existe área específica de aislamiento, se les situará en un área separada del resto con las siguientes normas:
– Uso de pañuelos desechables con los que cubrirá boca y nariz cuando tosa.
– Al paciente se le colocará una mascarilla quirúrgica.
El personal que les atienda llevará mascarilla de alta filtración (FFP3).
Quirófanos
– Puertas cerradas durante la intervención.
– Nº personas que entren el mínimo imprescindible.
– Debe evitarse que haya otros pacientes en las áreas adyacentes.
– Conveniente colocar un filtro bacteriano en el tubo endotraqueal del paciente o en el lado espiratorio del circuito de ventilación.
– El personal utilizará mascarilla de alta filtración (FFP3).
En Áreas de Alto Riesgo
Unidades en que por realización de determinadas maniobras diagnósticas o terapéuticas se generan habitualmente aerosoles o se está en contacto directo con el germen:
– Unidades de Broncoscopia.
– Laboratorio de Micobacterias (Microbiología).
– Otras zonas donde se realicen maniobras de alto riesgo (inducción de esputos, intubación endotraqueal, etc).
Deben disponer de sistemas de extracción forzada.
En la unidad de broncoscopia se recomienda realizar adaptaciones en el sistema de ventilación con el fin de eliminar las partículas infecciosas en el intervalo de tiempo entre la salida de un paciente y la llegada del siguiente.
Por ello el nº de renovaciones de aire/hora debe ser ≥a 6 como mínimo.
Mantener presión negativa respecto a salas adyacentes.
El aire debe ser eliminado directamente hacia el exterior del edificio, previa filtración por filtros HEPA.
El personal sanitario de las unidades mencionadas, deberá colocarse mascarilla de alta filtración (FFP3).
3.1.2.2. Precauciones de transmisión por gotas
Están diseñadas para reducir el riesgo de transmisión por gotas de agentes infecciosos. La transmisión por gotas supone el contacto de la conjuntiva o las mucosas de nariz y boca de una persona susceptible con partículas de gran tamaño (mayores de 5 micras (μ)) que contienen microorganismos y han sido producidas por una persona con enfermedad clínica o portadora de agente infeccioso.
Las gotas se producen fundamentalmente a partir de la persona fuente cuando tose, estornuda, habla y durante el desarrollo de ciertos procedimientos como el aspirado y la broncoscopia.
Este tipo de transmisión requiere un contacto estrecho entre la fuente y el paciente receptor debido a que estas gotas no permanecen suspendidas en el aire y normalmente solo viajan distancias cortas (generalmente 1 metro o menos) a través del aire. Debido a esta circunstancia, no se requieren medidas especiales de ventilación o de manejo de aire para prevenir la transmisión por gotas.
Recuerda: Aplicar precauciones estándar.
Pacientes que lo requieren: Pacientes que se sabe o se sospecha están infectados con patógenos que pueden ser transmitidos por esta vía.
– Enfermedad invasiva por Haemophilus influenzae tipo B, incluyendo meningitis, neumonía, epiglotis y sepsis.
– Enfermedad invasiva por Neisseria meningitidis, incluyendo meningitis, neumonía y sepsis.
– Otras infecciones respiratorias bacterianas: difteria, neumonía por mycoplasma, peste neumónica y faringitis estreptocócica, neumonía o escarlatina en niños y jóvenes.
– Otras infecciones respiratorias víricas: Adenovirus, gripe, parotiditis, Parvovirus B 19, rubéola.
Ubicación de los pacientes: Habitación individual.
Normas específicas: Mascarilla quirúrgica para todas aquellas personas que entren en la habitación El material contaminado con secreciones se recogerá en doble bolsa Las muestras de laboratorio para su envío al mismo se colocarán en los contenedores destinados para tal fin.
La ropa no se debe airear. Así se evita la diseminación de los microorganismos.
3.1.2.3. Precauciones de transmisión por contacto
Están diseñadas para reducir el riesgo de transmisión de agentes infecciosos por contacto directo o indirecto.
La transmisión por contacto directo supone el contacto piel a piel y la transferencia física de microorganismos a un huésped susceptible por parte de una persona colonizada o infectada. Esto ocurre cuando el personal mueve a un paciente, lo baña o desarrolla otras actividades de cuidados que requieren contacto físico. La transmisión por contacto directo también puede ocurrir entre dos pacientes (por ejemplo, por contacto de manos), cuando uno actúa como la fuente de infección y el otro como huésped susceptible.
La transmisión por contacto indirecto supone el contacto de un huésped susceptible con un objeto contaminado, normalmente inanimado, del entorno del paciente.
Recuerda: Aplicar precauciones estándar.
Pacientes que lo requieren:
Pacientes que se sabe o se sospecha están infectados o colonizados con microorganismos que puedan transmitirse por contacto directo o indirecto.
Colonizaciones o infecciones gastrointestinales, respiratorias, de piel o herida quirúrgica con bacterias multirresistente, calificadas así en base a recomendaciones nacionales, regionales o locales por ser de especial significación clínica o epidemiológica.
Infecciones entéricas con baja dosis infectiva o supervivencia ambiental prolongada que incluyen:
– Clostridium difficile.
Para pacientes con pañal o incontinentes con infección con:
– Escherichia coli O157: H7 enterohemorrágica.
– Shigella.
– Hepatitis A.
– Rotavirus.
Virus sincital respiratorio, virus parainfluenza o infecciones enterovirales en bebés y niños.
Infecciones de piel altamente contagiosas o que pueden ocurrir sobre piel seca, incluyendo:
– Difteria cutánea.
– Virus herpes simple (neonatal o mucocutáneo).
– Impétigo.
– Absceso grande (no tapado con apósito).
– Pediculosis.
– Escabiosis.
– Forunculosis Estafilocócica en bebés y niños.
– Herpes zóster (diseminado en pacientes inmunocompr.).
– Conjuntivitis viral/hemorrágica.
Infecciones por microorganismos multirresistentes.
Ubicación de los pacientes: Habitación individual.
Batas:
Utilizar para proteger de contaminación el uniforme o la piel al realizar procedimientos que puedan generar salpicaduras o aerosoles de sangre o fluidos corporales. Utilizar bata limpia –no estéril–.
Cambiar cuando esté manchada, puede ser un foco de infección.
Realizar lavado de manos antes de colocarse y retirar la bata.
Control ambiental y material:
Consultar protocolos de limpieza y desinfección del hospital. Las manchas de sangre y fluidos corporales desinfectar rápidamente con una solución de 100 ml de lejía por litro de agua o asociación de aldehídos si los fómites son metálicos (dejar actuar 10 minutos) y limpiar.
Limpieza diaria y limpieza final de la habitación:
Las habitaciones con aislamiento de contacto se consideran zonas de alto riesgo y se limpiarán dos veces al día.
La limpieza de este tipo de aislamiento se hará en último lugar.
Material utilizado:
Manipular el material de forma que se prevengan las exposiciones de piel y mucosas, contaminación de la ropa y transmisión de microorganismos a otros pacientes y ambiente.
El material de uso clínico debe de ser exclusivo para el paciente.
Los equipos reutilizables se limpiarán y desinfectarán diariamente, según protocolo del hospital.
Los equipos que tiene que compartirse con otros pacientes se limpiaran y desinfectaran tras su uso (ej. Grúa, EKG).
El material de un solo uso se desechara según normativa de recogida de residuos.
Ropa utilizada:
Manipular, transportar y procesar la ropa utilizada de forma que se prevengan las exposiciones de piel y mucosas, contaminación de la ropa y transmisión de microorganismos a otros pacientes y ambiente.
Poner la ropa directamente a la bolsa adecuada no tirarla al suelo, puede ser una fuente de microorganismos.
Vajillas:
No utilizar vajillas de un solo uso.
La limpieza que se realiza en cocina elimina la posible contaminación.
Normas específicas:
Las muestras de laboratorio para su envío al mismo, se colocarán en los contenedores destinados para tal fin.
La ropa no se debe airear. Así se evita la diseminación de los microorganismos.
3.1.3. Aislamiento Protector
La finalidad del aislamiento protector es prevenir que los enfermos con alteraciones importantes de su sistema inmunitario sean infectados por agentes exógenos, durante su estancia hospitalaria.
Enfermedades que requieren este aislamiento y duración:
– Agranulocitosis: Toda la enfermedad.
– Trasplante de órganos: Hasta 3 semanas después de iniciado el tratamiento.
– Leucosis: Toda la enfermedad.
– Eczema generalizado no infectado: Toda la enfermedad Extensas quemaduras: Toda la enfermedad.
Recuerda Aplicar precauciones estándar.
Ubicación de los pacientes: Habitación individual.
Normas de aislamiento: Habitación individual.
La habitación contará con un sistema de ventilación centrífuga.
Existirá un lugar específico, para que toda persona encargada del cuidado de los enfermos, se prepare convenientemente.
Las entradas y salidas de la habitación serán restringidas al máximo.
Bata y mascarilla al entrar en la habitación.
Las manos se lavarán, obligatoriamente, antes de entrar en la habitación.
El personal que tenga contacto directo con el paciente o que tenga que realizar cualquier medida de instrumentación, se colocará guantes estériles.
Control ambiental y material:
Consultar protocolos de limpieza y desinfección del hospital. Las manchas de sangre y fluidos corporales desinfectar rápidamente con una solución de 100 ml de lejía por litro de agua o asociación de aldehídos si los fómites son metálicos (dejar actuar 10 minutos) y limpiar.
Limpieza diaria y limpieza final de la habitación:
Las habitaciones con aislamiento protector se consideran zonas de alto riesgo y se limpiarán dos veces al día.
La limpieza de este tipo de aislamiento se hará en primer lugar.
Material utilizado:
Manipular el material de forma que se prevengan las exposiciones de piel y mucosas, contaminación de la ropa y transmisión de microorganismos a otros pacientes y ambiente.
El material de uso clínico debe de ser exclusivo para cada paciente, los equipos reutilizables se limpiarán y desinfectarán adecuadamente según protocolo del hospital, antes de utilizarse en otro paciente.
El material de un solo uso se desechara según normativa de recogida de residuos.
Ropa utilizada:
Manipular, transportar y procesar la ropa utilizada de forma que se prevengan las exposiciones de piel y mucosas, contaminación de la ropa y transmisión de microorganismos a otros pacientes y ambiente.
Poner la ropa directamente a la bolsa adecuada no tirarla al suelo, puede ser una fuente de microorganismos.
Medidas específicas:
El material se someterá a medidas estrictas de desinfección y esterilización.
Se controlará el agua y la comida. Se evitarán, especialmente, los alimentos crudos.
Las medidas, que no sean imprescindibles para el diagnóstico o el tratamiento se dejarán para cuando lo permita la inmunosupresión.
La limpieza de estas habitaciones debe hacerse, como mínimo, dos veces al día, teniendo en cuenta que se usarán utensilios específicos para ella.


