3. CONSECUENCIAS DE LAS INFECCIONES NOSOCOMIALES.
Las infecciones nosocomiales constituyen un riesgo permanente de la asistencia sanitaria, con una notable repercusión en morbilidad, estancias y costos.
La infección nosocomial, como problema de salud, tiene un impacto económico, humano y social, no solamente en el paciente, sino también en su proyección en la comunidad.
– Impacto humano.
• Daño físico y psicológico del paciente durante su complicación.
• Secuelas irreversibles orgánicas y funcionales.
• Pérdida de órganos vitales.
• Pérdida de la vida.
• Daño psicológico en la familia y amistades.
– Impacto social.
• Afectación personal y de la familia del paciente infectado (económica, psicológica y social).
• Gastos sanitarios extra, que redundarían en otra actividad útil.
• Procesos legales de acusaciones y otros litigios.
• Pérdida de prestigio del personal de salud y de las instituciones involucradas.
– Impacto económico.
• Aumento del costo hospitalario ▷ Pérdida de trabajo, disminución de la producción y de la productividad.
• Pérdida de salario e ingresos familiares del afectado (días no trabajados, peritaje, jubilación).
• Utilización del recurso material y humano calificado en detrimento de otras actividades de la salud.
• Costos hospitalarios extraordinarios, que corresponderían a otra actividad útil.
La infección nosocomial entendida como una complicación de la asistencia sanitaria, encaja dentro de la definición de evento adverso, y como tal ha sido uno de los sucesos más frecuentes observados en los estudios realizados sobre esta materia, como el Harvard Medical Practice Study o el Estudio Nacional sobre los Efectos Adversos ligados a la Hospitalización (ENEAS) realizado en nuestro país. En este último, las infecciones nosocomiales representaron el 25,3% del total de eventos adversos detectados, siendo el segundo más frecuente después de los relacionados con la medicación.
Hoy en día se considera la vigilancia y control de las Infecciones relacionadas con la Asistencia Sanitaria (IRAS) como un componente crítico de la seguridad clínica y una prioridad dentro de las políticas de calidad y seguridad del paciente. Así, la organización Mundial de la Salud (OMS) ha promovido que el primer reto de la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente para los próximos años sea precisamente la IRAS y, en nuestro país, el Plan Nacional de Calidad para el Sistema Nacional de Salud también ha incorporado entre sus líneas estratégicas la prevención de la infección nosocomial.


