3. MÉTODOS DE ADMINISTRACIÓN DE OXÍGENO.
Existen diversos métodos para la administración de oxígeno, cada uno con sus características y aplicaciones propias:
3.1. SONDA O CATÉTER NASAL
Es un tubo de grosor variable, de goma o plástico flexible y transparente (sonda nasofaríngea). Su extremo o punta es roma y presenta uno o varios orificios en los 3 últimos centímetros.
Se introduce por la fosa nasal hasta la orofaringe y se fija exteriormente con esparadrapo hipoalérgico.
Hay que vigilar su correcta posición y debe cambiarse cada 48 horas. En cada cambio se alterna la fosa en que se coloca el catéter. Puede irritar la mucosa nasal y de la orofaringe y es poco usado en la atención prehospitalaria.
3.2. GAFAS NASALES
Son tubos parecidos a las sondas, pero se adaptan a las dos fosas nasales simultáneamente. El oxígeno se administra al interior de las dos fosas nasales y no a una sola.
Tienen el inconveniente de que no llevan dispositivo para regular la concentración de oxígeno y resecan mucho las mucosas. Su ventaja es que son cómodas para el enfermo ya que podrá hablar, comer, beber, etc.
Este método se emplea cuando el paciente necesita una concentración de oxígeno baja.
3.3. MASCARILLAS
Son dispositivos de plástico transparente que cubren nariz y boca. Pueden tener varios orificios laterales con la finalidad de que el oxígeno que fluye se mezcle con el aire ambiental que respira el paciente. Las hay de distintos tamaños adaptadas para niños y adultos.
Cada mascarilla está preparada para administrar una concentración de oxígeno determinada que puede modificarse y oscila entre el 24% y 50%.
Para conseguir estas concentraciones y dependiendo de cada modelo, habrá que ajustar más o menos litros por minuto en el caudalímetro.
Las concentraciones de oxígeno que se alcanzan son superiores a las conseguidas con la sonda nasal pero, al igual que la anterior, se usan cuando se requiere administrar concentraciones bajas de oxígeno. Plantean dificultades al paciente para hablar, comer, beber, etc. Está contraindicada en pacientes con retención de dióxido de carbono.
3.4. TIENDA DE OXÍGENO
Se usa especialmente en niños/as, a los que resulta incómodo y difícil colocarles una mascarilla de oxígeno y cuando se requiere administrar concentraciones de oxígeno elevadas. Son tiendas de plástico transparente tendido de un soporte metálico. El paciente respira dentro de un ambiente aislado. Es un sistema que hace circular aire filtrado y enfriado proporcionando una concentración moderada o baja de oxígeno.
Para montar la tienda:
– Conectar el tubo de salida a un recipiente. Disponer la cubierta de plástico.
– Instalar al enfermo en la posición deseada debajo de la instalación.
– Bajar la parte posterior de la tienda y pasarla por debajo del colchón, con lo que se logra una mayor impermeabilidad.
– Conectar los tubos al manómetro de regulación de salida de la botella. Recubrir y remeter todos los restos de la tienda y regular el débito.
3.5. CAMPANA DE OXÍGENO
Se trata de una estructura de plástico o vidrio en la que se introduce la cabeza del paciente en el interior y se ajusta al cuello, por lo que permite un fácil acceso del enfermo. También es más utilizado en niños pequeños.
3.6. TUBOS ENDOTRAQUEALES
Son probablemente la forma más efectiva de administrar oxígeno al paciente, pero también la más traumática, pues tenemos que insertar un tubo dentro de la tráquea del paciente.
Este método se utiliza en situaciones extremas pues el enfermo debe estar inconsciente o sedado. El tubo endotraqueal, una vez fijado por neumotaponamiento a la tráquea, se puede conectar directamente al caudalímetro interponiendo un filtro o bien se puede ventilar manualmente con un balón de resucitación (ambú®) que a su vez se conecta al caudalímetro, o bien como ultima opción, se puede conectar a ventilación mecánica. El respirador mecánico sustituye en estos casos a las funciones que en condiciones normales realizaría la caja torácica (costillas, músculos respiratorios, etc.) y el diafragma.
3.7. VMNI – VENTILACIÓN MECÁNICA NO INVASIVA
La intubación endotraqueal está siendo sustituida en gran medida por la ventilación mecánica no invasiva (VMNI) que se realiza mediante mascarillas herméticas que se ajustan a las vías respiratorias del enfermo.
Existen dos modalidades:
– La presión continua en la vía aérea (CPAP) que consigue con una válvula espiratoria en la mascarilla el mantenimiento de una presión al final de la espiración (PEEP).
– La ventilación con presión de soporte (NIPSV), que precisa del concurso de un respirador para insuflar aire hasta alcanzar un nivel de presión prefijado. Esta modalidad se denomina BIPAP cuando a la NIPSV se le añade una presión al final de la espiración (PEEP).
La VMNI, en cualquiera de sus variantes, se está demostrando como una alternativa valida sobre todo en el tratamiento de los edemas agudos de pulmón severo, que hasta ahora estaban abocados a la intubación orotraqueal y la conexión a ventilación mecánica, con todos los efectos secundarios que esto producía.


