Clasificación del Instrumental y Material Clínico

Los materiales utilizados en clínica pueden clasificarse según sus características y duración en dos categorías:

Material Fungible

Este tipo de material se caracteriza por deteriorarse con el uso, ser frágil en algunos casos y tener una vida útil corta. Debido a sus características, no se pueden incluir en el inventario. Pueden ser desechables, como los guantes de látex estériles, que se utilizan una sola vez, o reutilizables después de una limpieza adecuada y posterior esterilización. Este grupo incluye material como vidrio, sondas, bisturíes, tijeras, pinzas, etc.

Material Inventariable

Estos materiales tienen una vida útil larga y, por lo tanto, un carácter más permanente. Deben formar parte del inventario del centro, aunque sufran cierto desgaste y deterioro. Incluye mobiliario en general (camas, mesitas, sillas, mesas, vitrinas, aparatos o máquinas, etc.).

Clasificación según la Peligrosidad Infectiva

Siguiendo el criterio de Spaulding, el material se clasifica según su nivel de riesgo de infección en tres categorías:

1. Crítico

Requiere total asepsia. Este instrumental va a permanecer temporal o permanentemente dentro del organismo. Ejemplos incluyen prótesis de cadera, válvulas cardíacas, hilos de sutura, etc.

2. Semicrítico

Este material entrará en contacto con piel no intacta o mucosas, por lo que debe estar desinfectado, aunque no es imprescindible su esterilización. Un ejemplo serían los endoscopios.

3. No Crítico

Este material debe estar rigurosamente limpio y, en la medida de lo posible, desinfectado. No entra en contacto con cavidades internas del organismo ni vías de entrada al mismo. Ejemplos incluyen la ropa de cama y los orinales. Si este material entra en contacto con un paciente contagioso, es necesario desinfectarlo o incluso esterilizarlo.

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