GLOSARIO DE TÉRMINOS Y DEFINICIONES.

SEXO define las diferencias biológicas de hombres y mujeres y que hacen posible la reproducción de la especie. Son universales y, por tanto, coinciden en todo tiempo y cultura. Las características que conforman el sexo no se aprenden, pues se nace con ellas. Alude a las diferencias entre el macho y la hembra. (hombre-mujer).

GÉNERO es la construcción social y cultural que define las diferentes características emocionales, afectivas, intelectuales, así como los comportamientos que cada sociedad asigna como propios y naturales de hombres o de mujeres. Se aprende y por lo tanto puede cambiar. Ej. Pensar que las mujeres son habladoras, cariñosas y organizadas y los hombres son activos, fuertes y emprendedores. (masculino-femenino).

Igualdad efectiva de mujeres y hombres:

Igualdad de género: Igualdad de derechos y oportunidades entre las personas independientemente del sexo al que pertenezcan. Para la OIT la igualdad de género es, al mismo tiempo, una cuestión de derechos humanos, justicia social y desarrollo económico y social.

Roles De Género: Actitudes, capacidades, comportamientos, papeles o funciones sociales, y limitaciones diferenciadas en hombres y mujeres que, incluso, llegan a considerarse como “naturales” a pesar de que tienen origen cultural. Por ejemplo, que la mujer críe a los hijos o cocine y que el hombre sostenga la economía familiar. Otros ejemplos tienen que ver con lo que el género no permite: por ejemplo, que la mujer tome alcohol o que los hombres usen maquillaje.

Estereotipos de Género: Construcción social y cultural que asigna a cada uno de los sexos distintos papeles, actitudes, comportamientos y características. Los estereotipos son ideas preconcebidas.
Estas ideas se nos inculcan de pequeños y suelen estar muy arraigadas en nosotros y nuestra sociedad y pasan de generación en generación, asignan comportamientos, maneras de llevar las emociones e incluso ideas sobre nuestro aspecto físico. Los estereotipos están reforzados por películas, revistas, publicidad, televisión e influyen consciente o inconscientemente en nuestra forma de pensar. Hasta nos pueden llegar a asignar gustos por ciertos deportes, películas y actividades en concreto.

Socialización de género o socialización diferenciada: Proceso de aprendizaje por el que se transmiten las creencias, los valores y los comportamientos dominantes de una determinada sociedad, se construyen las relaciones de género y se asignan los papeles diferenciales.

La socialización de género atribuye papeles masculinos y femeninos, reparte ámbitos de actuación y parcelas de poder. Dos vertientes:

  • Colectiva, las personas se adaptan a las expectativas que sobre ellas tiene la sociedad.
  • Individual, la que cada cual perpetua roles y estereotipos transmitiéndolos a sus descendientes.

El aprendizaje diferenciado comienza desde que nacemos y se va consolidando a lo largo del tiempo, se adquiere mediante los llamados agentes de socialización como: La familia, la escuela, los medios de comunicación, redes sociales, instituciones religiosas, grupos de iguales…

Los agentes socializadores educan para interiorizar los roles asignados en función del sexo para que no sean considerados imposiciones, sino como algo natural e inherente a la persona.

Perspectiva de género: se refiere a la metodología y los mecanismos que permiten identificar, cuestionar y valorar la discriminación, desigualdad y exclusión de las mujeres, que se pretende justificar con base en las diferencias biológicas entre mujeres y hombres. Abarca las acciones que deben emprenderse para actuar sobre los factores de género y crear las condiciones de cambio que permitan avanzar en la construcción de la igualdad de género.

La importancia de la aplicación de la perspectiva de género radica en las posibilidades que ofrece para comprender cómo se produce la discriminación de las mujeres y las vías para transformarla.

La perspectiva de género mejora la vida de las personas, de las sociedades y de los países, enriqueciendo todos los ámbitos productivos, es decir, no se limita solamente a las políticas focalizadas a favor de las mujeres.

Por ejemplo, la incorporación de la perspectiva de género en la medicina ha permitido entender que los síntomas de ciertas enfermedades, o los efectos secundarios de algunos medicamentos son diferentes en las mujeres que en los hombres.

El resultado de aplicar la perspectiva de género a una actuación normativa se denomina informe de impacto de género.

Mainstreaming de Género/ Transversalidad de Género: artículo 15 LOI: El principio de igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres informará, con carácter transversal, la actuación de todos los Poderes Públicos.

El Mainstreaming de género es la organización, la mejora, el desarrollo y la evaluación de los procesos políticos de modo que la perspectiva de género se incorpore en todas las políticas, a todos los niveles y en todas las etapas, por los actores implicados en la adopción de medidas políticas.

Las administraciones públicas integrarán el carácter transversal de forma activa en:

  • La adopción y ejecución de sus disposiciones normativas.
  • En la definición y presupuestación de políticas públicas en todos los ámbitos y en el desarrollo del conjunto de todas sus actividades.

Feminismo: es un movimiento social y político que se inicia formalmente a finales del siglo XVIII y que supone la toma de conciencia de las mujeres como grupo o colectivo humano, de la opresión, dominación y explotación de que ha sido y son objeto por parte el patriarcado.

Movimiento para la liberación de su sexo para conseguir una sociedad justa e igualitaria.

El feminismo no persigue que las mujeres sean mejores que los hombres, el feminismo persigue la igualdad de derechos, por justicia social.

Es una reivindicación de igualdad de trato y oportunidades, de autonomía e independencia.

Machismo: Conjunto de actitudes, conductas, prácticas sociales y creencias destinadas a justificar y promover el mantenimiento de actitudes discriminatorias contra las mujeres y contra quienes tienen comportamientos considerados como impropios de su sexo.

Algunos ejemplos:

  • Comentarios sexualmente ofensivos.
  • Referencias groseras al cuerpo de la persona aludida.
  • Prohibición de determinadas actividades por el hecho de ser mujer.
  • Encasillar a la mujer en el papel de ama de casa, madre, esposa.
  • Creencia de que las mujeres quitan el trabajo a los hombres.
  • Tolerar los comportamientos machistas o reír las gracias.
  • No contratar o no promocionar a una trabajadora por el hecho de ser mujer.
  • No hacer trabajos domésticos.
  • El disfrute del sexo es cosa de hombres.
  • La mujer promociona profesionalmente por sus encantos personales, Etc, etc.

Patriarcado: Sistema familiar y social, ideológico y político, con el que los hombres – a través de la fuerza, la presión directa, rituales, la tradición, la ley, el lenguaje, las costumbres, las etiquetas, la educación y división del trabajo- determinan cual es o no el papel que las mujeres deben de interpretar, con el fin de estar en toda circunstancia sometidas, subordinadas e invisibilizadas ante el varón.

El patriarcado sigue estando presente tanto en el ámbito personal (roles educativos, reparto de tareas, sexualidad, etc.) como en el colectivo, en el ámbito político, en las entidades religiosas o en las entidades culturales, que siguen estando en poder de los hombres.

Sexismo: Discriminación de personas de un sexo por considerarlo inferior a otro. Históricamente ha sido la mujer el sexo al que se ha atribuido inferioridad y por ello ha sido discriminada.

Esta atribución de inferioridad hacia las mujeres ha recibido frecuentemente la forma de mensajes o tratos ofensivos, denigrantes o vejatorios, que atentan a su dignidad o vulneran su derecho como personas.

No es solo un concepto dependiente de actitudes individuales, sino que se encuentra incorporado en numerosas instituciones de la sociedad.

Brecha salarial: diferencia existente entre los salarios de los hombres y de las mujeres, que hace que las mujeres cobren menos que los hombres por el desempeño de un trabajo de igual valor, bien a través de complementos que sólo cobran los hombres o como consecuencia de que no se reconoce un trabajo de igual valor. También si se tienen en cuenta las condiciones de mayor vulnerabilidad y precariedad del empleo femenino.

Trabajo de igual valor significa también que hombres y mujeres que realizan trabajos idénticos o similares deben cobrar lo mismo, así como cuando realizan trabajos diferentes, pero que permiten demostrar que tienen el mismo valor al llevarse a cabo una valoración de puestos de trabajo con perspectiva de género, es decir, basando dicha evaluación en criterios o factores objetivos, en los que no cabe ningún sesgo o estereotipo de género.

En el ámbito del empleo debe señalarse la existencia de una doble segregación o discriminación:

  • Segregación horizontal: Concentración de mujeres y de hombres en sectores y empleos específicos. Provocando que aquellos sectores relacionados con tareas atribuidas como naturales a las mujeres conlleven un menor reconocimiento social y económico.
  • El techo de cristal o segregación vertical es una barrera invisible que describe un momento concreto en la carrera profesional de una mujer, al producirse su estancamiento laboral que le impide alcanzar puestos de responsabilidad o de carácter decisorio, coincidiendo en muchas ocasiones con el acceso a la maternidad.
    La segregación vertical, es una situación de discriminación para las mujeres que les impide acceder a puestos de trabajo de mayor responsabilidad aun estando cualificadas para ello.
    Las mujeres se encuentran principalmente en la parte inferior de la jerarquía organizativa laboral en comparación con los hombres, bajo segregación vertical.

El techo de diamante es un término acuñado por Amelia Valcárcel en su libro La política de las mujeres (1997, Ediciones Cátedra). Se refiere al hecho de que, en la sociedad patriarcal, el hombre sea un “objeto de aprecio” y la mujer un “objeto de deseo”, subordinándola así a una situación en la que el hombre perpetúa su poder. El ‘techo de diamante’ impide que se valore a las mujeres por criterios estrictamente profesionales.

Suelo Pegajoso: Fuerza que mantiene a las mujeres atrapadas en la base de la pirámide económica, por el hecho de asumir tareas domésticas y de cuidados, impidiendo su realización como personas fuera del ámbito familiar. En muchos casos limitan su acceso a la formación fuera del horario laboral, tienen más dificultades para realizar viajes o reuniones, etc. En definitiva, conciliar es para ellas más importante lo que en determinadas empresas puede limitar su acceso a mejores puestos.

Las mujeres, a pesar de haberse incorporado al mundo del trabajo no lo han hecho en igualdad de condiciones.

El suelo pegajoso es un problema que afecta directamente a una gran parte de las mujeres que están en el mercado laboral. Hace referencia a la precariedad de las ocupaciones más feminizadas, no son a jornada completa, precisamente en numerosas ocasiones para poder conciliar.

Empoderamiento: Por empoderamiento de las mujeres nos referimos al proceso por el cual las mujeres, en un contexto en el que están en desventaja por las barreras estructurales de género, adquieren o refuerzan sus capacidades, estrategias y protagonismo, tanto en el plano individual como colectivo, para alcanzar una vida autónoma en la que puedan participar, en términos de igualdad, en el acceso a los recursos, al reconocimiento y a la toma de decisiones en toda las esferas de la vida personal y social.

Misoginia: actitudes de odio y desprecio hacia las mujeres, a las que se considera claramente inferiores y portadoras de negatividad.

Corresponsabilidad y conciliación: Entre la vida profesional, personal y familiar, es decir entre el tiempo dedicado al trabajo no remunerado (doméstico y de cuidados) y el remunerado. El reparto del trabajo no remunerado (tareas domésticas) entre mujeres y hombres es un factor clave para que exista una verdadera igualdad en los ámbitos públicos: el laboral, económico, cultural y social.

Luz de Gas /Gaslighting: Hacer luz de gas es una clase de maltrato psicológico, sutil e insidioso que se ejerce de forma continua mediante acoso constante y que busca desgastar la autoestima y confianza de la víctima – mujer en la gran mayoría de los casos- haciéndole creer que está actuando como “loca” y que se imagina cosas o que le falta memoria.

Es una manipulación invisible de quien la ejerce para controlar la vida de su víctima hasta anularla.

El efecto luz de gas es potencialmente peligrosa para la persona sometida. Mediante repetición de mentiras, manipulación de frases y negación de hechos, la víctima se vuelve más dependiente emocionalmente del maltratador, el cual ha ido tejiendo esa telaraña para que su víctima quede atrapada.

Concepto de Política Pública.
Toda acción impulsada y desarrollada por el Estado en sus distintos niveles (estatal, autonómico y local) y en sus distintas ramas (ejecutivo, legislativo y judicial).

Políticas públicas de igualdad de género: Conjunto de medidas adoptadas por los poderes públicos para promover la igualdad entre mujeres y hombres.

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