5. LA RELACIÓN DE AYUDA CON EL PACIENTE EN PROFESIONALES SANITARIOS.
5.1. CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS.
La relación de ayuda consiste en un intercambio entre personas que se establece fundamentalmente, en nuestro ámbito, entre el personal sanitario y el usuario de los servicios de salud, con la finalidad de obtener un beneficio mutuo, o si se prefiere, es un proceso interpersonal en el que una persona ayuda en el proceso de desarrollo y crecimiento de otra.
En dicho intercambio humano deben potenciarse:
– Las capacidades del paciente para superar el problema.
– La posibilidad de plantear y afrontar de diversos modos un mismo problema.
– La necesidad de entablar una buena comunicación entre el profesional de la salud y el usuario, así como ambos con su familia y allegados.
En definitiva, la relación de ayuda constituye un tipo de intervención que va más allá de la aplicación de técnicas y conocimientos, exige del profesional de la salud centrar su actuación sobre las necesidades y problemas de la persona ayudada mediante el uso de conocimientos, actitudes y habilidades sociales propias para el desempeño eficaz de su profesión.
La concepción de ayuda que se desprende de la definición anterior, considera a ésta como un proceso bidireccional donde destacan dos aspectos fundamentales:
– La influencia del encuentro y de la interacción que se establece entre las personas.
– La contribución de cada una en la ayuda realizada.
Para Novel, la relación de ayuda constituye un proceso que reviste una serie de rasgos específicos y característicos que lo diferencian de otros tipos de relación; estas características son:
– Es multiforme, es decir, cada interacción es única e irrepetible.
– Implica un proceso de crecimiento personal de ambos participantes.
– Posee una estructura y evoluciona según un proceso, determinado por la estructura y la finalidad de la relación.
– Es distinta a la relación social tanto en sus fines como en intereses, necesidades, roles y medios.
– Para desarrollarla se requieren conocimientos y habilidades específicas.
Conocimientos que deben abarcar, desde conocer todo lo relativo a los procesos de desarrollo de la persona, así como las causas y efectos del comportamiento humano, hasta tener un conocimiento de sí mismo suficiente para identificar y comprender las propias necesidades, creencias y valores así como las causas del propio comportamiento. En cuanto a las habilidades, el profesional de la salud debe poseer un amplio repertorio de habilidades sociales que le permitan relacionarse y comunicarse de manera eficaz, ser competente en el manejo de situaciones difíciles o estresantes que requieran una toma de decisiones acertada, reconocer las formas de apoyo social más eficaces para cada situación y, por último, poseer y poner en práctica ciertas actitudes y aptitudes facilitadoras de la relación interpersonal como la empatía, aceptación incondicional, autenticidad, concreción, escucha, disponibilidad, etc.
– Trabaja siempre con unos objetivos conocidos como contrato terapéutico.
5.2. ACTITUD DEL PROFESIONAL DE LA SALUD.
De todo lo que hemos dicho hasta este momento, podemos destacar una serie de actitudes que el profesional de la salud debe mostrar en toda relación de ayuda al usurario, en concreto:
– Respetar las reglas de la comunicación.
– Respetar al paciente y promover su autoestima.
– Aceptar incondicionalmente al paciente o usuario de los servicios.
– Personalizar o individualizar la relación de ayuda.
– Asumir una actitud neutral desde el principio.
– Mostrarse al paciente como una persona a la que se puede recurrir.
– Establecer la relación sólo cuando la pida el usuario.
– Mostrarnos ante el usuario tal y como somos.
– Promover la satisfacción del paciente.
– Apreciar y estimular al paciente reconociendo sus logros y su ayuda.
– Adoptar la actitud de espejo en el que el paciente verá reflejados sus problemas.
– Promover actitudes de prevención y promoción de la salud.
– Promover actitudes optimistas y esperanzadoras en el paciente.
– Hacerle comprender al usuario que valore su situación como una experiencia de aprendizaje de la que saldrán beneficiados él y los suyos.
5.3. FASES O ETAPAS DE LA RELACIÓN DE AYUDA.
Podemos identificar tres fases en la relación de ayuda que se diferencian entre sí según sus objetivos, características y necesidades de intervención; estas etapas son: inicial, intermedia y final.
– Fase Inicial. También denominada de orientación, es la que da comienzo a la relación, por lo que su objetivo primordial es la de establecer un primer contacto que sirva de base para la relación de ayuda. En esta fase se trata de identificar los problemas de la persona estableciendo los diagnósticos y procesos de cuidados pertinentes.
La intervención del profesional incluye:
• El asesoramiento al usuario que conlleva aspectos tales como: informar sobre las características de la unidad o situación de cuidados; clarificar roles, responsabilidades y disponibilidad de las personas del equipo de salud que van a intervenir en la relación de ayuda; informar sobre los objetivos de cuidados que deben ser específicos; proponer modos concretos de comportamiento y niveles de cambio necesarios para su consecución dentro de un tiempo fijado; e informar sobre la fuentes de apoyo terapéutico disponibles, facilitando, si es posible, la identificación de las personas con los recursos.
• El apoyo implica las siguientes intervenciones: proporcionar seguridad al paciente (eliminar miedos, falsas creencias, mitos, etc), asegurar el apoyo psicológico (empatía, aceptación, disponibilidad, respeto, etc.) y apoyar la adecuada expresión y vivencia de los sentimientos ligados a la enfermedad y a los procesos implicados en la misma.
– Fase intermedia. Denominada también etapa de trabajo. En esta fase el personal de enfermería debe analizar las dificultades que presenta el paciente o allegados al mismo, tanto en su relación intrapersonal como interpersonal, así como los métodos que utilizará para resolverlas.
La intervención de enfermería incluye:
• El asesoramiento que implica: ayudar al paciente, familia o grupo a valorar la existencia de pensamientos, sentimientos o comportamientos que inhiben o dificultan el cambio hacia comportamientos de salud, haciéndoles ver la necesidad de combatirlos; enseñarles a identificar las variables que determinan y mantienen tales pensamientos, sentimientos y conductas; entrenarles en la utilización de técnicas específicas y fáciles para abordar dificultades, tomar decisiones y asumir responsabilidades.
• El apoyo debe incluir los siguientes aspectos: mantener la disponibilidad para el apoyo emocional y material en tareas de resolución de problemas; reforzar los comportamientos realistas y adaptativos dirigidos a la identificación de problemas y búsqueda de soluciones; estar alerta para detectar precozmente reacciones de ansiedad, proporcionando el soporte emocional necesario; y asegurar un ambiente terapéutico que facilite al usuario poner en marcha comportamientos y habilidades que favorezcan la solución de su problema de salud.
– Fase Final. El objetivo del personal de enfermería en esta fase consiste en concluir la relación de forma planificada y satisfactoria para las partes participantes, valorando conjuntamente con los usuarios la experiencia de la relación.
En esta fase la intervención incluye:
• El asesoramiento comporta los siguientes aspectos: proporcionar retroalimentación sobre los objetivos conseguidos, destacando los logros y esfuerzos del paciente y familiares y señalando líneas de actuación sobre lo que queda por conseguir; informar sobre los recursos de apoyo terapéutico disponibles a partir de ese momento, formas de acceso y de utilización;
informar con detalle todo lo relativo a cuidados, autocuidados y tratamientos que el paciente deberá seguir a partir del momento en que éste toma la responsabilidad de su cuidado.
• El apoyo requiere: animar al paciente a evaluar sus objetivos terapéuticos personales; estimular al paciente a incrementar su red personal de apoyo social; y ayudar a vivir las emociones asociadas al fin de la relación, si tuviera lugar.
5.4. DIFICULTADES ASOCIADAS A LA RELACIÓN DE AYUDA.
La relación de ayuda es un proceso interactivo que desde su inicio hasta su final puede estar expuesto a múltiples dificultades que rompan y pongan en riesgo su desarrollo y el alcance de sus objetivos. Entre esas dificultades nos encontramos:
– Resistencia a la relación de ayuda:
• Resistencia del paciente por causas como: nivel de ansiedad y depresión; momento inadecuado para iniciar la relación de ayuda; falta de confianza en el sanitario; vergüenza; pensar que sus problemas no interesan a nadie; creer que nadie puede ayudarle a resolver su problema; y actitud inadecuada del personal sanitario.
• Resistencia del sanitario originado por: falta de los conocimientos necesarios; malas experiencias previas; vergüenza o timidez; falta de confianza en sí mismo; altos niveles de ansiedad y estrés; indisposición emocional transitoria; intensa presión asistencial; y evitar los problemas que puede acarrear la relación de ayuda.
– Problemas de transferencia y contratransferencia. La transferencia consiste en la transfiguración que para el paciente experimenta la imagen del profesional sanitario, como consecuencia de la evocación de hechos de un pasado personal conflictivo, por la cual se identifica al sanitario con un sujeto con el que mantenía un gran vínculo afectivo. Existe contratransferencia cuando el sanitario experimenta por su parte transferencia hacia el usuario.
– Excesiva dependencia del personal de enfermería.
– Hostilidad y agresividad del usuario hacia el personal de enfermería.
– Proyección. Mecanismo de defensa a través del cual la persona atribuye a los demás sus deseos y emociones inaceptables, así como la responsabilidad de sus fracasos y dificultades personales.
– Desplazamiento. Ante la imposibilidad de expresar la hostilidad de una manera clara, la persona puede desviar sus emociones hacia un objeto más accesible, como por ejemplo, el personal de enfermería.
– Manipulación. El paciente intenta por todo los medios, en este caso manipulando al personal de enfermería, conseguir las satisfacciones inmediatas de sus necesidades.


