6. TÉCNICAS DE AYUDA PARA DEAMBULACIÓN.
Deambular, caminar, andar, debe ser siempre uno de los objetivos que nos marquemos en todos los usuarios que, previamente a su proceso, deambularán.
Los días encamados causan una serie de inconvenientes que hay que vencer a la hora de volver a deambular. En algunos casos estos inconvenientes son mínimos y el paciente con escasa o ninguna ayuda vuelve a deambular, pero en otras ocasiones el proceso es más laborioso precisando la ayuda de los profesionales y/o de dispositivos creados para tal fin.
Analizamos algunos de estos casos.
a) Procedimiento de ayuda en la deambulación sin dispositivos de apoyo
Debemos seguir las siguientes indicaciones:
– Asegurarnos de que el procedimiento no está contraindicado.
– Lavarnos las manos y ponernos los guantes.
– Se explica el procedimiento al paciente y se pide su colaboración.
– Mantener la mirada al frente, no debe mirar al suelo.
– Frenar la cama.
– Sentar al paciente sobre la cama con las piernas colgando por el borde.
– Ayudarlo a ponerse la bata y el calzado adecuado.
– Colocamos un pie delante del enfermo y el otro a un lado.
– Flexionando las rodillas se pide al paciente que rodee nuestro tórax con sus brazos y le ayudamos a alcanzar la bipedestación.
– Nos colocamos a su lado y se pasa un brazo alrededor de su cintura. El paciente apoya su mano y antebrazo en nuestro hombro más alejado.
– Se comienza la deambulación vigilando en todo momento los cambios que se puedan producir en el paciente (palidez, sudoración, cansancio…).
Si aparece alguno de estos cambios se interrumpe la deambulación y se solicita ayuda para trasladar al paciente a la cama o el sillón.
– Cuando finalice la deambulación dejar al paciente perfectamente acomodado en la habitación.
– Nos quitamos los guantes y nos lavamos las manos.
– Registramos la actividad y las posibles incidencias que hayan podido ocurrir.
b) Deambulación con muletas con marcha de dos puntos
Esta marcha se utiliza cuando el paciente no puede mantenerse cargando todo el peso de su cuerpo sobre las extremidades inferiores, pero conserva una buena coordinación muscular y fuerza en las extremidades superiores.
El procedimiento es similar al anterior hasta el momento en que ayudamos a levantarlo que procedemos de la siguiente forma:
– Se le dan las muletas al paciente y nos situamos tras él.
– Se le dice que cargue el peso en el pie izquierdo y la muleta derecha mientras que adelanta el pie derecho y la muleta izquierda unos 20/30 cms.
– Tras ello, debe cambiar el peso y cargar sobre el pie derecho y la muleta izquierda y adelantar el pie izquierdo y la muleta derecha.
– Debe repetir el proceso todo lo necesario hasta conseguir destreza en la marcha.
c) Deambulación con muletas con marcha de cuatro puntos
Esta marcha se utiliza cuando el paciente no puede mantenerse cargando el peso de su cuerpo sobre las extremidades inferiores y no tiene buena coordinación muscular pero sí que tiene suficiente fuerza en las extremidades superiores.
Aquí también repetimos los pasos hasta que el paciente se pone de pie tras lo cual seguimos las siguientes indicaciones:
– Nos colocamos detrás de él y se le pide que desplace la muleta izquierda hacia delante, y que, mientras tanto aguante el peso entre las dos extremidades y la muleta derecha.
– Luego se le pide que desplace el pie derecho hacia delante de forma que quede a la misma altura que la muleta izquierda.
– Se le pide que mueva la muleta derecha hacia delante mientras el peso del cuerpo se apoya entre las dos extremidades y la muleta izquierda.
– Por último se le pide al paciente que adelante el pie izquierdo hasta que quede a la altura de las dos muletas.
– Se deben repetir estos pasos hasta que el paciente domine la marcha.
d) Deambulación con muletas con marcha en 3 puntos sin carga en una de las extremidades inferiores
Se utiliza cuando el paciente es incapaz de sostener el peso del cuerpo sobre una extremidad inferior pero mantiene el uso normal de la otra extremidad y de la parte superior del cuerpo.
Repetimos todo el procedimiento hasta poner al paciente de pie y suponemos que el paciente no puede cargar sobre la extremidad inferior izquierda.
– Se le pide que permanezca de pie con la rodilla izquierda ligeramente flexionada para no apoyar ese pie, y que cargue todo el peso sobre el otro pie y las muletas.
– A continuación debe apoyar todo el peso sobre el pie derecho y adelantar las muletas.
– Luego debe desplazar la extremidad izquierda hasta la altura de las muletas, echar el peso sobre las mismas y desplazar la pierna derecha hacia delante.
– A partir de ahí el proceso vuelve a comenzar debiéndolo repetir hasta dominarlo.
e) Deambulación con muletas con marcha en 3 puntos más uno con apoyo parcial
Se utiliza cuando el paciente puede soportar todo su peso en una extremidad inferior y puede cargar parcialmente con la otra.
Nuevamente el proceso se repite hasta poner al paciente de pie. En ese momento, en lugar de ponernos tras él, debemos ponernos en el lado que el paciente puede cargar parcialmente. Si seguimos con el ejemplo sería el lado izquierdo.
– El paciente debe permanecer de pie, cargando la mayoría del peso sobre la extremidad inferior derecha y las muletas.
– El paciente debe adelantar las dos muletas y a continuación desplazar el pie izquierdo hasta situarlo a la altura de las muletas.
– A continuación trasladar el peso sobre el pie izquierdo y las muletas mientras mueve la extremidad inferior derecha un poco por delante de las muletas.
– Se deben repetir estos pasos hasta dominar la técnica.


