Dosificación
Los dosificadores más comúnmente utilizados son:
- Botellas con dosificación manual: Estas botellas permiten utilizar el producto pulverizándolo.
- Productos concentrados con tapón dosificador: Estos productos permiten agregar la cantidad exacta de producto al agua.
- Productos instalados en la red de agua: Estos productos ofrecen las mayores ventajas para el operario de limpieza.
Este último sistema es manual y permite, mediante la pulsación de un botón, seleccionar el producto de limpieza sin contacto directo con él, y en la cantidad dosificada.
La dosificación inteligente de producto se caracteriza por:
- Sistema Venturi: Dosa la cantidad de agua y producto con solo presionar un botón, sin manipulación por parte del personal de limpieza.
- Dilución precisa: Se obtiene siempre la dilución exacta del detergente a utilizar.
- Sin conexiones eléctricas: Solo necesita una conexión a la red de agua para su instalación.
- Evita derrames: Reduce el riesgo de derrames de producto.
- Fácil uso: Solo se debe pulsar el botón correspondiente al producto a utilizar.
- Reducción de costes: Permite reducir los costes de almacenamiento y transporte.
- Requiere formación: Es un sistema que requiere formación sobre su manejo, ya que cambia significativamente los hábitos de trabajo tradicionales. Facilita y simplifica el trabajo.
Es importante saber que este sistema evita los riesgos asociados con la manipulación de productos químicos y ayuda a controlar su vertido, mejorando y favoreciendo el entorno medioambiental.
Almacenamiento
Debemos tomar ciertas precauciones al almacenar productos de limpieza, ya que contienen sustancias químicas que pueden reaccionar entre sí, emitir gases peligrosos, provocar incendios o explosiones. El almacenamiento de productos químicos debe realizarse según lo especificado en el Real Decreto 656/2017, de 23 de junio, que aprueba el Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos y sus Instrucciones Técnicas Complementarias.
Recomendaciones para el almacenamiento:
- Mantener en los lugares de trabajo solo la cantidad de productos químicos estrictamente necesaria para la actividad diaria.
- Almacenar las sustancias peligrosas debidamente separadas, agrupadas por el tipo de riesgo que pueden generar, respetando las incompatibilidades existentes; por ejemplo, las sustancias combustibles y reductoras deben estar separadas de las oxidantes y las tóxicas.
- Mantener separados productos que pueden reaccionar entre sí, como la lejía, el salfumán y el amoníaco.
- Elegir el recipiente adecuado para cada tipo de sustancia química, considerando el posible efecto corrosivo sobre el material del envase.
- No almacenar líquidos peligrosos en recipientes abiertos. Los envases adecuados deben cerrarse después de usarse o cuando estén vacíos. Preferiblemente, deben ser de seguridad (con cierre automático).
- Considerar que el frío y el calor deterioran el plástico, por lo que estos envases deben revisarse con frecuencia y mantenerse protegidos del sol y las bajas temperaturas.
- Colocar en las zonas bajas de las estanterías los productos más voluminosos y los más utilizados.
- Todos los envases deben tener su etiqueta correspondiente. Si se utilizan envases diferentes al original, asegurarse de que son adecuados y están perfectamente limpios del producto anterior.
- Hacer pedidos regularmente para no almacenar demasiada cantidad. Menor cantidad almacenada implica menor riesgo.
- Evitar apilar demasiadas cajas. La caja de la base soporta el peso del resto y puede colapsar, causando un accidente.
- Disponer de buena ventilación en los locales, especialmente donde se almacenen sustancias tóxicas o inflamables.
- Nunca almacenar productos de limpieza dentro o sobre cuadros eléctricos.
- Evitar trabajos que produzcan chispas o calor (lijar, soldar…) cerca de las zonas de almacenamiento, así como el trasvase de sustancias peligrosas.
- Las estanterías deben estar sujetas a la pared y entre sí, y las baldas deben ser de tipo bandeja para evitar posibles derrames.

Recuerda que…
Los guantes de plástico son, en general, los más adecuados, ya que además de proteger contra una gran variedad de sustancias, raramente provocan reacciones de irritación. Existen diferentes tipos en el mercado: de cloruro de polivinilo (PVC), de alcohol polivinílico (PVA) y de nitrilo (acrilonitrilo y butadieno).


