La limpia de fachadas consiste en eliminar las suciedades actuadas por personas animales en es partes bajas de los edificios y mobiliario urbana de las ciudades, así como la limpieza de fachadas completas cuando aparecen deterioradas o sucias debido a la contaminación ambiental y a la climatología correspondiente
2.1 Clases de limpieza.
La limpieza de fachadas puede ser clasificada en:
- Limpieza manual para eliminar restos pegados en la pared de carteles o pequeñas manchas.
- Limpieza mecanizada, en la que es necesario utilizar máquinas de agua a presión o de chorro de arena.
A) Limpieza manual
Este tipo de limpieza se realizará, por ejemplo, después de una campana electoral, y consiste en quitar los carteles de las fachadas, o bien, en limpiar las marquesinas de autobuses, o incluso, limpiar algún grafiti.
El material necesario para ello es:
- Cubo de agua
- Brocha
- Espátula
- Cuchilla de rascar suelos
Para ello, el procedimiento a seguir tiene los siguientes pasos:
Se humedecen los papeles y carteles pegados a la superficie con la brocha mojada en agua, dejándoles actuar un rato, con el fin de que se reblandezcan. Se quitaran con la mano aquellos que se pueden despegar sin dificultad y deberá utilizarse una espátula para aquellos que ofrezca mayor resistencia.
Los restos que queden sin despegar se podrán rascar con la cuchilla de suelos hasta que desaparezcan por completo, como es el caso de las superficies lisas.
Si las superficies son rugosas, se deberá utilizar un cepillo de púas duras, de raíces o incluso metálico, con el fin de poder rascar y despegar los restos de suciedad o papeles que hayan quedado en las superficies más rugosas. Al realizar esta limpieza hay que tener en cuenta que las superficies rugosas.
Aquellos carteles que tengan adhesivos más resistentes se despegarán con más facilidad si el agua de mojado se añade un producto ácido o catiónico.
Al realizar esta limpieza, hay que tener en cuenta que las superficies rugosas de tirolesa se pueden deteriorar y que en las superficies pintadas al temple o encaladas, hay que volver a pintar las zonas que se hayan deteriorado una vez despegada la suciedad.
Las pinturas plásticas y los esmaltes al óleo aguantan bien la limpieza, aunque debemos tener en cuenta que los disolventes, tipo aguarrás, acetona o sosa no se deben usar sobre ellas.
Las superficies de madera barnizada tampoco admiten para su limpieza disolventes ni decapantes.
B) Limpieza mecánica.
Los sistemas de limpieza mecánica que ofrecen mejores resultados son el de proyección de chorro de arena y el de agua a presión. Ambos sistemas ejercen una presión lo suficientemente agresiva como para desbastar parte del material y, por tanto, eliminar la suciedad.
B.1) Limpieza con chorro de arena
Este sistema es muy agresivo, se utiliza en restauración de fachadas de edificios, cuyo material son bastantes duros como el granito, basalto, etc. Este método daña las piedras calizas, el mármol, etc, ya que son piedras blandas.
El procedimiento de limpieza con este método consiste en lanzar a través de una máquina a presión provista de una boquilla especial con lanzadera de proyección, un chorro de arena muy fría contra la fachada a limpiar, desbastando la superficie y dándole un aspecto de nueva construcción.
Tiene el inconveniente de que hay que recoger la arena para rentabilizarla nuevamente, se produce desgaste de la superficie y levanta una gran cantidad de polvo durante la operación.
B.2) Limpieza con chorro de agua
Este sistema de limpieza es menos agresivo que el anterior, ya que el chorro de agua puede ser utilizado en cualquier material, exceptuando la madera. Además, no daña los materiales a limpiar y se puede emplear con el producto de limpieza y agua caliente, lo cual aumenta el poder de limpieza de todas las superficies.
Para este método sólo se necesita una toma de agua y toma de agua corriente o fuente de energía. Permite realizar un trabajo fácil sin necesidad de utilizar disolventes eliminando la suciedad y también determinados grafitis.
Al usar este método, es que asegurarse de que hay sumideros o alcantarillas para absorber el agua que se proyecta. En caso de no existir, habría que utilizar un aspirador de agua para evitar inundaciones.
En este método se utilizan máquinas hidro limpiadoras, que permiten regular la presión, tipo de chorro y temperatura, lo que las hace muy versátiles.
El procedimiento de trabajo es el siguiente:
Para realizar este proceso de trabajo se remoja con agua caliente la superficie, pulverizando con la boquilla en una superficie de trabajo en la que empleamos un tiempo de trabajo no superior a media hora, teniendo en cuenta que será relativo a la cantidad de suciedad a limpiar y el tipo de superficie.
Después se cambia a la boquilla de chorro y se trabaja lentamente rociando las partes sucias hasta que desaparezcan. De no ser así, se utilizarán posteriormente productos químicos.
Hay que procurar trabajar dirigiendo el chorro de agua hacia abajo y hacia fuera, para evitar salpicaduras en la medida de lo posible, y ponerse guantes para evitar quemarse con las boquillas, cuando se trabaje con agua caliente.
Se comenzará por la parte interior y se irá subiendo hacia arriba, sobre todo si trabaja con materiales porosos.
La presión y la temperatura variarán según el material de que esté compuesta la superficie a limpiar, siendo aconsejable de una forma general una temperatura de 80ºC. Y una presión de 100 bar. Si la superficie fuera de plástico se usara una temperatura inferior a 50º y si además la superficie fuera blanda con la tirolesa se usará una presión inferior. En aceros inoxidables, metales en general, hormigones sin pintar, piedras graníticas, etc., se puede usar una temperatura y una presión superior, caso de que la temperatura y presión normales no ofrecieran buen resultado.
Al finalizar una zona de trabajo se repasará con la boquilla pulverizadora, desde arriba hacia abajo, para asegurarse de que no queda ningún resto de suciedad en la superficie. Los resto de suciedad que no desaparezcan con este sistema de limpieza deberán repasarse con un cepillo impregnado de un producto de limpieza adecuado a la suciedad a limpiar. Hay que tener en cuenta que los disolventes no deben usarse con agua caliente, ya que al ser volátiles se evaporarán con facilidad y pueden producirse vapores tóxicos.
Las manchas que se han introducido en las superficies porosas que no salgan con las hidro limpiadoras se tratarán con un producto específico, denominado “quita sombras”, y que no es más que un disolvente que penetra dentro de los poros y disuelve la suciedad. Este producto es más efectivo si se aplica una vez seca la pared.
2.2 Limpieza de grafitis
Los grafitis tienen la característica de ser todos de tinta o pintura, lo cual simplifica la gama de productos a usar.
Para eliminar este tipo de producto, la limpieza manual dispararía el coste del trabajo. Para limpiar manualmente una pintada, habrá que aplicar directamente decapantes (bastante densos para que no se escurran), adecuados al tipo de pintura a quitar (si es para cera, esmalte o acrílico) se deja actuar 5 o 10 minutos, y se elimina frotando con un cepillo fuerte, levantando las partes difíciles con una espátula, y limpiando la zona con disolventes una vez terminado el trabajo. Después se pueden eliminar las “sombras” restantes con otros productos adecuados, para ello, arrastrando los restos de todo con agua caliente.
Como sabemos, la limpieza con chorro de agua a presión permite disolver fácilmente aquellos grafitis más recientes y que no hayan introducido en poros del material. Por tanto, posteriormente se procederá a limpiar más detenidamente aquellos que no han sido eliminados en su totalidad.
La secuencia de trabajo será:
1. Remojar con chorros de agua caliente pulverizada.
2. Limpieza de grafitis con chorro concentrado.
3. Limpieza con decapantes de la grafitis que no se eliminaron bien.
4. Tiempo de actuación del decapante.
5. Repaso con chorros de agua concentrado.
6. Eliminación de restos, con repaso de chorro de agua caliente pulverizada.
7. Secado.
8. Limpieza de “sombras” con “quitas sombras” mediante pulverizador.
9. Tiempo de actuación del “quita sombras”
10. Repaso de las zonas con restos de suciedad con el chorro concentrado. 11. Eliminación de restos de suciedad en las zonas afectadas con chorro pulverizado, dirigiendo la suciedad del suelo hacia el desagüe más próximo.
2.3 Medidas de seguridad en limpiezas de parámetros verticales.
Sistemas de posicionamiento para limpiar ventanas:
- Como mínimo, conecte un extremo de la correa a su punto de anclaje salir por la ventana antes de salir por la ventana.
- Mantenga ambos extremos conectados mientras limpia la ventana.
- No se pare sobre el borde de una ventana que esté resbaladizo o deteriorado.
- No se pare sobre el borde de una ventana a menos que haya suficiente espacio para pararse sobre él y que el ángulo del borde no sea mayor de 30 grados. Al terminar de limpiar una ventana, mantenga por lo menos un extremo de la correa conectado hasta que esté dentro del edificio. No pase de ventana a ventana por fuera del edificio. Entre al edificio y repita el procedimiento de conexión.
Para la limpieza de cristales y parámetros verticales en altura o de difícil acceso existen una amplia gama de máquinas y accesorios que permiten realizar la limpieza con comodidad y seguridad.
A continuación, se detalla los modelos de todo tipo con diferentes prestaciones según necesidad:
Escalera convertible dos tramos.

Escalera extensible dos tramos.

Escalera transformable 3 tramos.

Andamio suspendido.

Andamios móviles.

Plataformas aéreas autopropulsadas de tijera, articuladas y telescópicas.



