Para respetar
- La organización del trabajo.
- El planning.
- El trabajo de mis colegas.
Limpieza de instalaciones
Limpieza de mobiliario
La limpieza del mobiliario es esencial no solo por razones estéticas, sino también porque el polvo acumulado puede ser perjudicial para la salud. Dependiendo de la sensibilidad de cada persona, puede causar irritaciones (principalmente en la piel y los ojos) y problemas respiratorios. Además, el polvo mancha y ensucia los tejidos.
Para llevar a cabo la limpieza de los muebles, es importante distinguir entre dos tipos básicos de mobiliario según su composición:
- Mobiliario lavable: muebles hechos de materiales sintéticos, formica, mármol, granito, cristal, etc.
- Mobiliario no lavable: muebles de maderas nobles (roble, pino, cerezo, etc.) o maderas exóticas (caoba, teca, boj, bongossi, etc.).
Independientemente del tipo de material, las pautas generales para la limpieza de ambos tipos de muebles son:
1. Doblar la bayeta y utilizar solo una parte, cambiando a otra sección mediante dobleces sucesivos a medida que se ensucie. Esto permite aprovechar completamente la bayeta sin usarla entera de una vez, lo cual no es eficiente. La bayeta debe estar tratada adecuadamente en cada caso.
2. Quitar el polvo de los muebles empezando por las partes más altas y trabajar de arriba hacia abajo.
3. Plegar la bayeta cada vez que la parte que se esté utilizando se ensucie de polvo.
4. Mover los objetos que se encuentren sobre los muebles para limpiar el polvo que esté debajo. Los objetos pesados que no rayen se moverán deslizándolos, mientras que los ligeros se levantarán y se volverán a colocar en su sitio una vez se haya limpiado.
5. Continuar siguiendo un orden para no volver a las áreas ya limpiadas.
6. Al finalizar, guardar el material utilizado una vez esté limpio, a menos que se vaya a continuar limpiando en otro lugar.
Mobiliario lavable
El mobiliario lavable debe limpiarse con agua, detergente neutro y una bayeta apta para mojar. En ocasiones, también puede ser necesario usar un estropajo. La bayeta debe aclararse tantas veces como sea necesario.
Procedimiento:
- Usar guantes.
- Añadir la solución limpiadora al agua.
- Mojar la bayeta.
- Escurrir la bayeta.
- Doblar la bayeta.
- Limpiar la mancha.
- Si no se dobla la bayeta correctamente, la mancha se esparce en lugar de ser recogida, lo que aumenta el tiempo de limpieza.
Mobiliario no lavable
Los muebles no lavables deben limpiarse con una bayeta de microfibra o gamuza. Es recomendable aplicar un producto atrapapolvo sobre la bayeta, dejándolo actuar unos diez minutos antes de empezar la limpieza. La bayeta se lavará una vez utilizadas todas sus caras.
Procedimiento:
- Usar guantes.
- Pulverizar la bayeta con producto atrapapolvo.
- Doblar la bayeta de manera secuencial.
- Si no se dobla correctamente, pueden quedar sombras sobre el mobiliario, lo que requerirá repetir la tarea.
Técnica de limpieza del mobiliario
Secuenciación de actividades
Las funciones generales del personal de limpieza incluyen:
- Realizar la limpieza adecuada de todas las áreas y objetos asignados (mobiliario, papeleras, teléfonos, ordenadores, etc.) y mantener las instalaciones en buen estado sin dañarlas.
- Prestar especial atención a la eliminación de residuos.
Para ello, se utilizarán las herramientas y productos recomendados para cada tarea de limpieza, respetando las frecuencias establecidas para cada superficie y siguiendo las normas de seguridad e higiene.
Las frecuencias aquí mencionadas son orientativas, ya que cada centro puede tener sus propios protocolos.

Acondicionamiento de los espacios de trabajo
1. Actuación sobre el entorno
Al realizar la limpieza, debemos considerar:
- La afluencia de personal.
- Las áreas reservadas para la producción y las áreas de tránsito de personas.
- El índice de ocupación del lugar por máquinas, muebles, etc.
- Servicios accesorios necesarios, como la reposición de papel higiénico, cambio de toallas, etc.
- Si los muebles o enseres están fijos al suelo o son móviles.
- Si el servicio de limpieza se debe realizar durante el horario laboral o fuera de él.
- Si el edificio está específicamente diseñado para su uso actual.
- Si el edificio es nuevo o una construcción antigua.
Todos estos factores influyen significativamente en la organización de la limpieza para lograr una calidad óptima.
2. Realización de tareas de limpieza con personas presentes o en tránsito
Las operaciones de limpieza no deben constituir un riesgo ni para los trabajadores ni para terceras personas, por lo que deben llevarse a cabo en los momentos, formas y con los medios más adecuados.
Al limpiar en presencia de personas, hay que considerar:
- La seguridad propia y de los trabajadores o visitantes del centro.
- La imagen que proyectamos de nosotros mismos y de nuestra empresa a través de la calidad del servicio.
Para ello, es recomendable seguir estas pautas:
1. Limpiar periódicamente todos los lugares de trabajo, incluidos los locales de servicio y sus equipos e instalaciones, para mantener condiciones higiénicas adecuadas.
2. Mantener ordenado el área de trabajo del personal de limpieza, con los utensilios recogidos en carros y cada elemento en su lugar.
3. Mantener libres de obstáculos las zonas de paso, salidas y vías de circulación, especialmente las previstas para evacuación en emergencias, asegurando que los elementos de limpieza no supongan un riesgo para nadie.
4. Utilizar el método de limpieza más adecuado para cada situación.
5. Colocar carteles de “suelo mojado” después de fregar para señalar el riesgo de caídas.
6. Limpiar rápidamente si se derrama agua u otros líquidos de cubos o envases.
7. Antes de entrar en áreas de acceso restringido, como baños públicos, asegurarse de que no hay personas o que son conscientes de la presencia del personal de limpieza.
8. Coordinar la limpieza de áreas cuya actividad pueda verse afectada por olores, ruidos o restricciones de tránsito, para minimizar las molestias.
Completar hoja de registro de tareas
Es útil contar con una hoja de registro para controlar las frecuencias con las que realizamos las diversas tareas de limpieza, asegurando que no se olvide nada y se obtengan resultados óptimos. A continuación se presenta un modelo de hoja de registro en la que el operario de limpieza puede anotar el tiempo y las circunstancias relacionadas con la limpieza de mesas, sillas, material informático, teléfonos, archivos, puertas, radiadores, paredes, etc.

Limpieza de mobiliario en áreas administrativas
La limpieza en áreas administrativas incluye tareas de limpieza de mobiliario, materiales y objetos específicos de estas áreas (archivadores, equipos informáticos, fotocopiadoras, teléfonos, fax, etc.), que requieren una limpieza específica. A continuación se describen los procedimientos de limpieza para los elementos más comunes en las oficinas.
1. Archivadores
Los muebles archivadores se limpiarán como mobiliario lavable, utilizando una bayeta húmeda. Se debe tener especial cuidado al abrirlos, ya que si están mal anclados pueden caerse los archivos contenidos en su interior. Si hay estanterías metálicas, se limpiarán de la misma manera, asegurándose de secarlas bien para que el material archivado no se humedezca.
2. Sillas
- De piel: Se limpiarán con una bayeta impregnada con un producto atrapapolvo, aplicado diez minutos antes de su uso. Para conservarlas, es recomendable aplicar crema incolora con una bayeta unas cuatro veces al año. Después de aplicar la crema, se debe frotar para sacar brillo. Es importante limpiar y mantener estas sillas regularmente para proteger sus materiales y prolongar su vida útil.
- Tapizadas: Se aspirarán quincenalmente y se eliminarán las manchas con espuma seca cuando sea necesario. Las patas o ruedas, que suelen mancharse por el uso, se limpiarán con una bayeta humedecida en una solución de detergente multiusos.
Estos procedimientos aseguran una limpieza eficaz y mantenimiento adecuado del mobiliario en áreas administrativas, contribuyendo a un ambiente de trabajo más limpio y saludable.
Puertas
- Si las puertas son lavables, se limpiarán con una bayeta y una solución de detergente neutro.
- Si las puertas no son lavables, se limpiarán con una bayeta de polvo impregnada con un producto atrapapolvo aplicado diez minutos antes de su uso.
Limpieza de aceros en puertas y ascensores
Para limpiar los aceros en puertas y ascensores, es importante saber si han sido limpiados anteriormente y con qué productos. Muchos suelen utilizar sprays aceitosos que dejan residuos y huellas, creando capas de suciedad grasa. Por lo tanto, la limpieza se realizará de la siguiente manera:
Material necesario:
- Un cubo con agua caliente.
- Un trozo de jabón natural dentro del cubo.
- Bayeta suave de limpieza.
- Bayeta para secado.
Procedimiento:
- Disolver una parte del trozo de jabón natural en el agua caliente.
- Con la bayeta impregnada en esta solución, limpiar de un lado a otro o de abajo arriba, evitando movimientos circulares.
- Secar de la misma manera.
Este tipo de limpieza debe realizarse durante ocho a diez días para eliminar completamente los residuos de productos inadecuados en el acero. Luego, se debe proceder a la limpieza de mantenimiento:
Material necesario:
- Cubo con agua limpia.
- Solución de detergente neutro en una botella pulverizadora.
- Bayeta suave de limpieza.
- Bayeta para secado.
Procedimiento:
- Pulverizar la superficie.
- Frotar con la bayeta de un lado a otro o de abajo arriba, evitando movimientos circulares.
- Secar de la misma manera.
- Aclarar la bayeta tantas veces como sea necesario.
En este tipo de limpieza también se pueden utilizar herramientas como el mojador y el rastrillo.
Limpieza de otros materiales
1. Bronce
Cuando el bronce está muy sucio, se cepilla suavemente toda la superficie con un cepillo muy suave impregnado de petróleo. Luego, se lava el objeto con agua tibia y jabón (no detergente) y se seca con un trapo limpio, dejándolo al aire (a la sombra) hasta que esté completamente seco.
Después, se aplica una capa ligera de cera o crema incolora a base de silicona sobre toda la superficie del objeto. Se deja secar unos minutos y luego se abrillanta con una bayeta de lana. La cera no solo hará brillar el bronce, sino que también creará una capa protectora contra la suciedad.
Si el bronce no está muy sucio, se puede limpiar con una mezcla de 1/3 de amoniaco y 1/3 de vinagre de vino. Se frota la superficie con una bayeta o trapo impregnado con esta mezcla, se seca y se abrillanta con una bayeta de lana o gamuza. Se puede aplicar una capa ligera de cera y abrillantar.
Para objetos de bronce ligeramente sucios, basta con lavarlos en agua tibia jabonosa a la que se le añade un par de cucharadas de alcohol de quemar. Se enjuagan a fondo varias veces, se secan con un paño suave y se abrillantan con una bayeta de lana, frotando suavemente.
Cualquier objeto de bronce puede ser encerado con una capa ligera de cera o crema a base de silicona, la cual no solo lo hará brillar, sino que también creará una película protectora contra el polvo y la suciedad.
2. Cobre
Cuando el cobre está muy sucio, se limpia de la siguiente manera: se llena un recipiente con vinagre de vino, lo suficientemente grande para sumergir el objeto. Se pone el recipiente al fuego con un puñado grande de sal gruesa (aproximadamente un puñado grande de sal por cada dos litros de vinagre). Cuando el vinagre esté hirviendo, se introduce el objeto, asegurándose de que quede completamente cubierto. Se retira del fuego y se deja el objeto en el recipiente hasta que el vinagre se enfríe completamente. Una vez frío, se saca el objeto y se seca frotándolo enérgicamente, luego se abrillanta con una cera a base de silicona.
El cobre dorado, usado en adornos, se limpia con un cepillo suave o un trapo limpio mojado en agua con alcohol (una cucharada sopera de alcohol de quemar por litro de agua). Se aclara con agua limpia, se seca con un trapo suave y se abrillanta con una bayeta de lana.
3. Alabastro
El alabastro es una roca transparente y pulida que se vuelve amarillenta y pierde transparencia con el humo y el polvo.
Para limpiarlo, se frota toda la superficie con un algodón impregnado de trementina (evitando trabajar cerca del fuego, ya que la trementina es altamente inflamable). Luego, se lava el objeto con agua tibia jabonosa (no detergente) y se enjuaga varias veces con agua tibia. Se seca ligeramente con un trapo de hilo y se deja a la sombra hasta que esté completamente seco. Una vez seco, se aplica una capa de cera o crema incolora (mejor si es a base de silicona) con un trapo, asegurándose de que la capa sea uniforme. Esta cera protegerá la superficie y evitará limpiezas profundas frecuentes. Para la limpieza diaria, basta con quitar el polvo y abrillantar el objeto con una bayeta de gamuza o lana.
4. Bombillas
El polvo sobre las bombillas y tubos fluorescentes disminuye su luminosidad.
Para limpiarlos, es importante apagar la luz y esperar a que se enfríen completamente, ya que si se limpian estando calientes, podrían estallar. Se recomienda quitar la bombilla del portalámparas. Primero, limpiar el polvo con un trapo seco. Luego, preparar una mezcla de agua y alcohol de quemar a partes iguales (o agua con un poco de amoniaco). Lavar las bombillas o tubos con un trapo mojado en esta mezcla. Secar cuidadosamente y volver a colocar la bombilla en su portalámparas. Antes de encender la luz, asegurarse de que esté completamente seca.
5. Cera de las velas
La cera de las velas de adorno, tanto blancas como de colores, se ensucia con el polvo que se incrusta y las vuelve grisáceas y mates. Para limpiarlas, se introducen las velas en agua jabonosa muy fría (el agua caliente las derretiría). Se enjuagan con agua igualmente fría y se secan suavemente con un paño. Para que adquieran el brillo de nuevas, se les pasa delicadamente una capa de alcohol de quemar con un pincel suave.
6. Mármol
El mármol blanco muy sucio se puede limpiar frotándolo con sal fina de cocina humedecida con zumo de limón o ácido oxálico para quitar el tono amarillento. Luego, se enjuaga con agua y se seca.
Limpieza de despachos
A) Introducción
Los despachos son áreas de trabajo con poco o ningún acceso al público. La limpieza se realizará una vez al día siguiendo estos pasos:
- Comprobar las luces, asegurándose de su correcto funcionamiento y que estén apagadas al final del día.
- Desconectar el aire acondicionado, que a menudo puede quedar encendido por descuido.
- Vaciar las papeleras.
- Abrir las ventanas para una ventilación natural, siempre con las puertas cerradas para evitar corrientes de aire.
- Quitar el polvo del alféizar de las ventanas.
- Limpiar el polvo de los muebles.
- Limpiar puertas y paredes.
- Pasar la aspiradora a las alfombras, si las hubiera.
- Fregar el suelo utilizando el sistema de doble cubo.
- Al finalizar, todo el mobiliario debe quedar en su lugar y en orden.
Otros elementos se limpiarán según la frecuencia establecida. Para la limpieza de techos, se cubrirán siempre los ordenadores y otros equipos eléctricos para evitar daños por humedad.
B) Limpieza de mobiliario
Esta tarea es importante no solo por razones estéticas, sino también porque el polvo acumulado puede ser perjudicial para la salud, causando irritaciones en los ojos u otras partes del cuerpo, dependiendo de la sensibilidad de cada persona. Además, ensucia la ropa de quienes trabajan en estos espacios.
Existen básicamente dos tipos de mobiliario:
- Mobiliario lavable: Se debe limpiar con agua, detergente neutro y una bayeta húmeda. A veces es necesario utilizar también un estropajo. La bayeta debe enjuagarse tantas veces como sea necesario.
- Mobiliario no lavable: Se debe limpiar con una bayeta para polvo, preferiblemente aplicando un producto atrapapolvo que permita eliminar completamente el polvo de las superficies.
Material necesario:
- Dos bayetas
- Producto detergente o atrapapolvo
- Brocha para ceniceros
Procedimiento:
- Doblar la bayeta para utilizar solo una parte a la vez, reemplazándola cuando se ensucie, para aprovecharla al máximo sin usarla toda a la vez. La bayeta debe estar adecuadamente tratada.
- Quitar el polvo de los muebles comenzando por las partes más altas y trabajando de arriba hacia abajo.
- Doblar la bayeta nuevamente cuando la parte utilizada se haya llenado de polvo.
- Mover los objetos sobre los muebles para limpiar el polvo debajo de ellos. Los objetos pesados y que no rayen se moverán deslizándolos, los ligeros se levantarán y se volverán a colocar una vez limpia la superficie.
- Continuar el trabajo hasta completarlo, siguiendo un orden para no volver a limpiar áreas ya limpias.
- Guardar el material utilizado una vez limpio, a menos que se vaya a continuar limpiando en otra área.
Ordenadores
Los equipos informáticos incluyen diversos periféricos, como el teclado, el ratón, el monitor, la impresora y los altavoces. Todos estos componentes son delicados y requieren un manejo cuidadoso. Durante el uso diario, los ordenadores y sus componentes acumulan polvo en sus superficies debido a la electricidad estática.
Es importante limpiar estos equipos solo cuando estén apagados y desconectados, ya que hacerlo mientras están encendidos puede dañarlos. Se puede utilizar una bayeta de tela no tejida impregnada con una solución de detergente neutro.
Limpieza de monitores y pantallas:
- Limpiar siempre con el ordenador apagado y desconectado.
- Usar productos antiestáticos que proporcionan un buen acabado y prolongan el tiempo entre limpiezas.
- Para limpiar una pantalla LCD (TFT), frotar la pantalla con celulosa suave ligeramente humedecida con agua.
Limpieza de carcasas de torres de ordenadores e impresoras:
- Limpiar siempre con los aparatos apagados y desconectados.
- Utilizar una bayeta de tela no tejida impregnada con una solución de detergente multiusos. Si no se dispone de este producto, se puede utilizar una solución de detergente neutro con espuma controlada.
Limpieza de teclados:
- Limpiar siempre apagados y desconectados.
- Entre las teclas se acumula polvo constantemente, lo que puede causar averías. Además, con el uso diario, la suciedad se adhiere a las teclas y es necesario eliminarla.
- Para limpiarlos, sacudir suavemente el teclado para desprender el polvo acumulado en las ranuras. Luego, pasar una bayeta humedecida con una solución de detergente neutro por la parte externa y secar a continuación.
Es crucial evitar mojar los ordenadores y sus periféricos, ya que el agua podría infiltrarse y causar daños irreparables. La limpieza de las ranuras de los diferentes dispositivos, puertos USB y el interior de estos materiales debe ser realizada por personal especializado y no forma parte del trabajo del personal de limpieza.
Fax y teléfonos
Limpieza del fax:
- Se debe limpiar el fax cuando esté apagado y desconectado.
- Utilizar una bayeta de tela no tejida humedecida con una solución de detergente neutro.
- Secar posteriormente.
Limpieza de teléfonos:
- Tanto los teléfonos como los telefonillos de los porteros automáticos y otros similares deben mantenerse siempre bien limpios por razones estéticas y de higiene.
- Es especialmente importante limpiar bien la zona del micrófono, ya que entra en contacto directo con el usuario y puede ser una fuente de transmisión de gérmenes.
- Si es necesario, se limpiará semanalmente con una solución de detergente desinfectante o, en su defecto, con una solución de alcohol al 70°.
- Los teléfonos se limpiarán con un paño humedecido en una solución de detergente neutro.
Fotocopiadoras
Limpieza exterior:
- Consiste en retirar el polvo y eliminar cualquier resto de suciedad utilizando una bayeta húmeda.
- El cristal se puede limpiar con un paño o bayeta secos, asegurándose de que no haya pequeños objetos como restos de grapas u otros que puedan rayarlo antes de pasar la bayeta.
Limpieza interior:
- La limpieza interior de la máquina será realizada por profesionales especializados en el área.
Limpieza de aulas, laboratorios y espacios de investigación
Limpieza de aulas
La limpieza general en un centro educativo es similar a la de otras instalaciones, pero es crucial tener en cuenta que la mayoría de las personas en estos lugares son niños o adolescentes. Estas personas tienen defensas inmunológicas menos desarrolladas y, por lo tanto, son más susceptibles a infecciones y contagios. Por esta razón, es esencial extremar las precauciones en áreas críticas.
A diferencia de otros sectores, no existe una regulación específica que establezca un protocolo claro para la limpieza de centros educativos. La planificación se basará en lo acordado con la empresa o en lo especificado en el contrato de servicio (o en el pliego de condiciones si se trata de un centro público). Es fundamental recordar que, en guarderías y escuelas, los usuarios principales son niños, adolescentes e incluso bebés, con sistemas inmunológicos en desarrollo. Este hecho es crucial al determinar cómo abordar la limpieza en estos espacios.
Las necesidades de limpieza varían según el uso de cada área y si son zonas de paso. Por ejemplo, las áreas de recreo o entrada no requieren desinfección constante debido a la exposición continua a agentes externos, aunque una limpieza húmeda puede ser conveniente para mantener la limpieza. En áreas de entrada o recepción, se debe usar un producto que limpie a fondo sin dejar el suelo resbaladizo debido al alto tránsito de personas.
Cada área común tiene sus propias peculiaridades y requiere atención especial (baños, sala de actos, cocina y comedor, secretaría y administración, escaleras y pasillos). Para las aulas, se recomiendan las siguientes prácticas:
- Vaciar las papeleras.
- Eliminar el polvo de las áreas altas por encima de los hombros.
- Limpiar el mobiliario.
- Prestar especial atención a elementos que se tocan con frecuencia: teléfonos, ordenadores, pomos de puertas, etc.
- Quitar el polvo del suelo con una mopa en suelos lisos.
- Fregar el suelo.
Antes de utilizar productos de limpieza, se recomienda barrer o pasar la mopa por los suelos de todo el colegio y sus accesos. También se debe desempolvar todo el mobiliario, incluyendo paredes, zócalos, aires acondicionados, techos y aparatos de calefacción. Un buen desempolvado es esencial para evitar que el polvo se impregne en las superficies durante la limpieza.
Es importante evitar el uso de productos que puedan provocar resbalones, como ceras para suelos y mobiliario. Se deben utilizar productos poco cáusticos y peligrosos, que ofrezcan buenos resultados de limpieza y desinfección. El personal de limpieza debe ser consciente de los posibles efectos secundarios de los productos de limpieza.
Se recomienda usar trapos de microfibra en lugar de tela para limpiar partículas y superficies. No se deben usar productos anti-polillas, cebos para plagas o ambientadores en envases que puedan atraer a los niños.
Un centro escolar es un lugar con mucho tráfico y numerosas salas, por lo que es fundamental limpiar y desinfectar las puertas y manijas de las aulas. La limpieza de ventanas y sus marcos es importante no solo por higiene, sino también porque ventanas limpias mejoran la iluminación y el ambiente en las aulas, y ayudan a ahorrar energía.
El control de residuos orgánicos es esencial, especialmente en áreas con máquinas expendedoras, que pueden ser focos de suciedad. Es necesaria una limpieza y desinfección regular.
La elección de productos químicos debe ser cuidadosa, ya que algunos pueden ser tóxicos o causar reacciones alérgicas por contacto o ingesta accidental. Los limpiadores desinfectantes universales son una buena opción, ya que son aptos para la limpieza y desinfección de diversas superficies, como lavabos, suelos, baños, duchas, inodoros e instalaciones de comedor. Estos productos aseguran buenos resultados de limpieza e higiene y dejan un olor agradable.
Frecuencia de la limpieza
La frecuencia de la limpieza estará determinada por las necesidades específicas de cada área o actividad. Según este criterio, las tareas de limpieza se pueden dividir en tres categorías principales:
1. Primera limpieza: Preparar las superficies después de su instalación, lo que facilitará su posterior mantenimiento.
2. Mantenimiento diario: Técnicas rápidas para su aplicación diaria.
3. Limpieza periódica: Operaciones que aborden aspectos específicos para mantener un nivel de limpieza compatible con las exigencias de los usuarios.
En este último caso, la periodicidad puede variar: semanal (polvo de estanterías y paredes), quincenal (zonas de uso no diario, archivos, sótanos), mensual (cristales, áreas de altura), trimestral (pavimentos) o anual (persianas, zonas de difícil acceso), según lo estipulado en el pliego de condiciones o contrato.
Es esencial tener en cuenta la especificidad de las cocinas y comedores, que son áreas de alto riesgo y requieren una limpieza detallada y frecuente, además de desinfección. Estas precauciones son aún más importantes en parvularios y guarderías. En los comedores, la frecuencia de limpieza debe ser más alta, prestando especial atención a los rincones y zonas de trabajo.
Dependencias de un centro docente
Los centros docentes suelen tener una serie de áreas comunes, aunque su distribución puede variar según diferentes factores.
Dependencias:
- Entrada o recepción.
- Escaleras o pasillos de acceso a los diferentes departamentos.
- Aulas.
- Lavabos.
- Zona de recreo (patio).
- Secretaría o Administración.
- Oficina de Dirección.
- Sala de Profesores.
- Gimnasio y vestuarios.
- Sala de actos.
- Cocina y comedor.
Organización
Las necesidades de limpieza de cada estancia o dependencia varían en función de su uso y si son o no zonas de paso. Por ejemplo, las áreas de recreo o de entrada son exteriores y no requieren desinfección, ya que están expuestas a contaminantes externos, haciendo esta tarea innecesaria. Sin embargo, es necesario limpiar estas zonas, preferiblemente con limpieza húmeda, para evitar que el polvo y otros contaminantes se levanten y ensucien más el ambiente.
En la entrada o recepción, el tratamiento del suelo debe ser especial debido al alto tráfico de personas. Se requiere mayor dedicación y el uso de un producto que no deje el pavimento resbaladizo para evitar accidentes.
En las aulas, es común encontrar papeles, restos de goma de borrar, tiza, pegamento, etc. El cuidado de las pizarras es crucial; nunca se deben usar productos abrasivos para limpiarlas, sino únicamente una bayeta humedecida con agua y detergente neutro.
Se debe prestar especial atención a:
- No desconectar ordenadores ni otros dispositivos eléctricos.
- No leer documentos que se encuentren sobre las mesas.
- No distraerse conversando con el resto del personal.
Limpieza diaria:
- Ventilar aulas, despachos y otros espacios siempre que sea posible.
- Barrer la entrada y accesos.
- Vaciar las papeleras.
- Limpiar el mobiliario con una bayeta húmeda y el producto adecuado.
- Limpiar complementos (teléfonos, pizarras, etc.).
- Limpiar todas las máquinas expendedoras.
- Mopar y fregar suelos duros.
- Realizar las tareas diarias de limpieza de baños.
Limpieza semanal:
- Quitar telarañas y polvo de las rejillas en el techo usando un plumero con mango largo desde el suelo.
- Limpiar estanterías y paredes hasta una altura alcanzable desde el suelo, usando desinfectante si es necesario.
Limpieza quincenal:
- Limpiar áreas y dependencias de uso no diario, como archivos y sótanos.
Tareas mensuales:
- Quitar el polvo de todos los puntos altos que no se limpian en las tareas diarias, usando palos extensibles y plumero.
- Limpieza a fondo del mobiliario con una bayeta y desengrasante multiusos.
- Limpieza de cristales.
Limpieza trimestral:
- Mantenimiento de pavimentos según el acuerdo firmado.
Limpieza anual:
- Estas limpiezas se realizan generalmente cuando el centro cierra por vacaciones.
- En las áreas de alta afluencia, se aprovechará este tiempo para una limpieza exhaustiva.
- Limpieza profunda de todo el mobiliario, incluidos los bajos y las patas.
- Limpieza de persianas y cristales de difícil acceso.
Limpieza de lavabos
Los baños, aseos y vestuarios requieren especial atención, ya que son lugares donde proliferan gérmenes y bacterias. Los inodoros son especialmente críticos y deben ser limpiados con mucho cuidado.
Limpieza diaria:
- Comenzar limpiando el interior de los WC y urinarios. Dejar correr el agua. Aplicar un limpiador desinfectante en la escobilla y limpiar el interior del WC, dejando actuar el producto.
- Mientras actúa el desinfectante, vaciar las papeleras y contenedores.
- Limpiar siempre de arriba hacia abajo. Limpiar espejos, superficies horizontales y verticales, luego los grifos (usar estropajos no abrasivos o bayetas blancas para no dañar los cromados).
- Limpiar azulejos de lo más limpio a lo más sucio, de manera horizontal y de arriba abajo, utilizando primero un detergente alcalino desengrasante y luego un detergente ácido débil para eliminar sales, óxido y cal.
- Volver al WC, dejar correr el agua y limpiar todo el exterior del mismo. Finalmente, barrer y fregar de adentro hacia afuera.
Limpieza semanal:
- Utilizar un limpiador ácido débil para limpiar bajo los bordes de la taza, eliminando el sarro sin dañar los cromados.
- Limpiar azulejos con bayeta y, donde haya suciedad persistente, usar productos específicos.
- Usar mopas planas de microfibra para grandes áreas de alicatados, logrando una limpieza más efectiva y rápida que con la bayeta tradicional.
- Si no se usa un limpiador desinfectante, limpiar con detergente, enjuagar y aplicar desinfectante.
- No usar la misma bayeta para todas las áreas.
- Nunca introducir las manos, ni siquiera con guantes, en el interior del WC y urinarios.
Cocinas y comedores
Aunque no todos los centros educativos tienen comedor, la mayoría sí dispone de este servicio. Las suciedades más comunes en el comedor incluyen:
- Restos de comida en el suelo o mesas, como migas de pan y trozos de fruta.
- Suciedad exterior, como papeles y clips.
- Chicles, caramelos y envoltorios.
Es importante recordar que la cocina es una zona de alto riesgo donde la limpieza debe ser especialmente minuciosa, además de incluir la desinfección. Es recomendable usar desinfectantes bactericidas adecuados y selectivos (no lejías ni productos abrasivos). En estos casos, también se debe sustituir la limpieza en seco por una limpieza húmeda con un producto específico.
Limpieza de laboratorios
Definiciones
- Antimicrobiano: agente que mata microorganismos o suprime su crecimiento y proliferación.
- Biocida: término general para cualquier agente que mata organismos.
- Desinfección: método físico o químico para matar microorganismos, pero no necesariamente esporas.
La desinfección es un proceso físico o químico que destruye la mayoría de los microorganismos patógenos y no patógenos. Debe realizarse utilizando soluciones en concentraciones adecuadas y siguiendo los protocolos establecidos para eliminar cualquier microorganismo que pueda representar un peligro para la salud de los miembros de la institución.
- Esporicida: sustancia o mezcla de sustancias químicas utilizadas para matar microorganismos y esporas.
- Esterilización: proceso que mata o elimina todas las clases de microorganismos y esporas.
- Germicida químico: sustancia o mezcla de sustancias químicas utilizada para matar microorganismos.
- Microbicida: sustancia o mezcla de sustancias químicas que mata microorganismos. Este término se utiliza a menudo como sinónimo de “biocida”, “germicida químico” o “antimicrobiano”.
Limpieza del material de laboratorio
La limpieza implica la eliminación de suciedad, materia orgánica y manchas, e incluye cepillado, aspirado, desempolvado en seco, lavado o fregado con un paño y agua con jabón o detergente. La suciedad, la tierra y la materia orgánica pueden albergar microorganismos e interferir con la acción de los descontaminantes (antisépticos, germicidas químicos y desinfectantes).
La limpieza previa es fundamental para lograr una desinfección o esterilización adecuada. Muchos productos germicidas solo son efectivos en materiales previamente limpios. Esta limpieza inicial debe realizarse con cuidado para evitar la exposición a agentes infecciosos.
Se deben utilizar materiales compatibles químicamente con los germicidas que se emplearán posteriormente. Es común usar el mismo germicida químico tanto para la limpieza previa como para la desinfección.
Germicidas químicos
Se pueden utilizar diversos tipos de sustancias químicas como desinfectantes o antisépticos. Dado que el número y la variedad de productos comerciales está en constante aumento, es crucial seleccionar cuidadosamente las formulaciones más adecuadas para las necesidades específicas. La actividad germicida de muchas sustancias químicas es más rápida y eficaz a temperaturas elevadas, pero estas temperaturas también pueden acelerar su evaporación y degradación. Es importante tener especial cuidado en el uso y almacenamiento de estas sustancias en regiones tropicales, donde las altas temperaturas pueden reducir su vida útil. Muchos germicidas pueden ser dañinos para los humanos o el medio ambiente, por lo que deben ser seleccionados, almacenados, manipulados, utilizados y eliminados con precaución, siguiendo las instrucciones del fabricante. Para la seguridad personal, se recomienda usar guantes, delantales y protección ocular al preparar diluciones de germicidas químicos.
Conceptos clave:
- Antisepsia: Procesos para destruir microorganismos contaminantes en tejidos vivos, incluyendo procedimientos destinados a eliminar gérmenes patógenos.
- Asepsia: Conjunto de procedimientos que impiden la entrada de microorganismos patógenos en un medio.
- Bactericida: Químico que destruye microorganismos.
- Limpieza: Procedimiento físico y químico destinado a eliminar elementos no deseados.
- Bactericida: Producto o procedimiento que elimina bacterias en condiciones definidas.
- Biodegradabilidad: Capacidad de una sustancia química para ser descompuesta por microorganismos. Un factor importante es la velocidad con la que las bacterias y/o factores naturales pueden descomponer químicamente dichas sustancias.
- Detergente: Agente sintético utilizado en el proceso de limpieza, capaz de emulsificar la grasa. Los detergentes contienen surfactantes que no se precipitan en agua dura y pueden incluir enzimas (proteasas/lipasas/amilasas) y blanqueadores.
Procedimiento de limpieza diaria
1. Usar barreras de seguridad (guantes, bata, mascarilla, etc.).
2. Emplear una bayeta absorbente con el agente adecuado para limpiar los equipos.
3. Usar una bayeta adecuada impregnada con agua para limpiar los residuos de jabón.
4. Limpiar las superficies de arriba hacia abajo para que la suciedad caiga, usando una bayeta absorbente impregnada con alcohol (desinfección de bajo nivel).
5. Secar el equipo con una bayeta.
Se deben tomar precauciones, como apagar el equipo antes de la limpieza y desinfección, y no aplicar sustancias químicas directamente a las partes eléctricas del equipo y teclados. No utilice productos que contengan benceno o hipoclorito, ya que pueden dañar la cubierta.
Tipos de limpieza de material
Limpieza a mano por frotación:
Consiste en eliminar mecánicamente la suciedad utilizando un cepillo, escobilla, esponja, agua y detergente, seguida de un enjuague con agua y/o agua destilada.
Limpieza a mano por inmersión:
Implica sumergir el material en una solución de limpieza durante 20 a 30 minutos, luego secar y enjuagar con agua y/o agua destilada.
Limpieza a máquina:
En algunos laboratorios, se dispone de maquinaria específica para el lavado de material.
Limpieza de trazas:
Para limpiar trazas se emplean ácidos o bases. Para eliminar trazas orgánicas (suero, sangre, etc.), se utilizan lejías o disolventes orgánicos, seguidos de una solución de HCl 1N y un enjuague con agua destilada.
Limpieza de vidrio:
Antes de comenzar a limpiar vidrio que haya contenido material corrosivo, se debe vaciar y enjuagar para evitar salpicaduras.
En caso de contaminación biológica, el material debe desinfectarse antes de la limpieza sumergiéndolo en agua con lejía durante 20 a 30 minutos.
Material con orgánicos resistentes:
Se sumerge el material en una mezcla crómica durante 24 horas, luego se enjuaga y limpia.
Material con restos lipofílicos:
Se eliminan con papel, luego se someten a un disolvente orgánico y se lavan con agua caliente y detergente.
Material con manchas de colorante:
Se limpian con ácido clorhídrico 1N o una mezcla crómica diluida, seguidos de un enjuague con agua destilada.
Material con restos de agar solidificado:
Se licúa previamente, se introduce en un baño maría a 60°-70°C (no se debe verter en desagües).
Portaobjetos:
Se limpian de forma habitual, se enjuagan con agua destilada y se sumergen en una solución de alcohol etílico o una mezcla de alcohol etílico y éter etílico 1:1 para desengrasarlos. Luego se secan con un paño o en una estufa a 70°C.
Pipetas:
Se enjuagan bajo un chorro de agua y se colocan dentro de un lavador de pipetas. Si no se dispone de este equipo, se sumergen en una probeta grande con agua y jabón, protegiendo el fondo con algodón. Si esto no es suficiente, se sumergen en una mezcla crómica durante 24 horas y se enjuagan con agua destilada.
Pipetas cuenta glóbulos:
Se enjuagan con agua destilada y acetona, y finalmente se secan con un secador.
Cámara cuenta glóbulos:
Se sumergen en agua destilada tibia y detergente con lejía diluida al 1/50, luego se enjuagan con agua destilada, se secan con un secador o en una estufa, y se pasan con un papel empapado en una mezcla de alcohol y éter.
Limpieza de material diverso, aparatos y superficies
Material de plástico:
Generalmente desechable, se limpia de la misma manera que el vidrio, pero teniendo en cuenta que puede ser sensible a disolventes, ácidos y mezclas crómicas.
Material óptico:
Las lentes se limpian cuidadosamente con papel específico para lentes, ya que otros materiales pueden rayarlas. Una vez por semana, se debe pasar un papel para lentes empapado en xilol.
Material eléctrico:
Desenchufar antes de limpiar, y usar un paño húmedo con agua jabonosa o un algodón humedecido en alcohol.
Superficies:
Deben estar cubiertas con papel de filtro que actúa como aislante biológico. Se limpian con un paño empapado en una solución diluida de lejía.
El personal de limpieza no debe mover frascos, gradillas con tubos, productos, etc., de las mesas o estanterías sin autorización del personal responsable. Siempre que se realice la limpieza de los laboratorios, debe estar presente un responsable que indique y supervise lo que se puede mover, aunque sea temporalmente, para garantizar una limpieza adecuada.
Limpieza por ozono
El ozono es una forma alotrópica del oxígeno, cuya molécula triatómica (O3) se genera activando la molécula diatómica (O2) de oxígeno. Esta activación puede provocarse mediante una descarga eléctrica o la radiación de rayos ultravioleta.
El ozono es incoloro en todas las concentraciones industriales. Tiene un olor acre característico, similar al de las chispas eléctricas, y es detectable por la nariz humana en concentraciones de 0.02 a 0.05 ppm.
El ozono es un potente agente oxidante. La oxidación con ozono genera más calor y se enciende a una temperatura más baja que con oxígeno, reaccionando con compuestos orgánicos no saturados para producir ozónidos, que son inestables y pueden descomponerse explosivamente. Es un gas inestable que, a temperaturas normales, se descompone en oxígeno diatómico. A temperaturas altas y en presencia de ciertos catalizadores como hidrógeno, hierro, cobre y cromo, esta descomposición puede ser explosiva.
Propiedades del ozono
Debido a su gran poder oxidante, el ozono posee las siguientes propiedades:
- Bactericida
- Esterilizante
- Virucida
- Cicatrizante
- Fungicida
- Desodorante
- Germicida
El ozono destruye rápidamente bacterias como estreptococos, estafilococos y colibacilos, así como toxinas potentes como las de la difteria y el tétanos. Gracias a estas propiedades, el ozono se utiliza para mejorar las condiciones ambientales, eliminando olores desagradables de tabaco, comida, desagües, animales, disolventes y colas, entre otros. También elimina bacterias, gérmenes, hongos y virus del aire y de materiales que los albergan, como cortinas, muebles, tapizados y alfombras, proporcionando un ambiente más puro y fresco, libre de olores, lo que mejora la calidad de vida.
Ventajas de instalar un generador de ozono:
- Eliminación de bacterias, virus y hongos presentes en el ambiente.
- Eliminación de todos los olores de origen orgánico y la mayoría de los inorgánicos.
- Destrucción del monóxido de carbono del humo del tabaco.
- Creación de una atmósfera más agradable y limpia.
Las personas que permanecen en un ambiente artificial durante largos periodos pueden sufrir trastornos como:
- Oftalmológicos: conjuntivitis, lagrimeo, escozor de ojos, irritación de mucosas, etc.
- Neurológicos: jaquecas, mareos, etc.
- Respiratorios: faringitis, alergias, gripes, resfriados, etc.
Campos de aplicación
- Conductos de aire acondicionado: La ozonización de los conductos de aire acondicionado desinfecta y mejora la calidad del aire.
- Vestuarios: Elimina malos olores, evita el desarrollo bacteriano y condiciones como el pie de atleta.
- Eliminación de la carcoma: La ozonización garantiza la eliminación total de la carcoma.
- Residencias geriátricas: Los olores de orina en personas mayores se eliminan eficazmente con tratamientos de ozono.
- Centros deportivos y gimnasios: La ozonización asegura la desodorización e higienización de vestuarios y duchas.
- Guarderías y centros educativos infantiles: Debido a la vulnerabilidad de los niños, se requiere una higienización óptima, que se consigue lavando las superficies con una concentración de 500 miligramos y realizando una ozonización semanal de colchonetas, peluches y material de juego.
- Eliminación de olores por filtraciones: Las filtraciones producen olores de humedad y putrefacción, que el ozono elimina totalmente.
Aplicación del ozono
Aplicar ozono en el conducto de impulsión, justo a la salida de la máquina de climatización, garantiza la desinfección continua de los conductos, atacando directamente a los microbios y la materia orgánica de la que se alimentan.
Existen varias formas de aplicar ozono, dependiendo de los requerimientos del espacio. Si solo se necesita desinfectar los conductos de climatización, es importante generar suficiente ozono para mantener una alta concentración en dichos conductos, asegurando que la mayor parte del ozono se consuma allí y apenas llegue al local.
Si es necesario desinfectar tanto los conductos como el local, o eliminar olores, se debe aplicar una cantidad mayor de ozono, cubriendo la demanda de los conductos y del local.
El ozono sobrante se descompone en aproximadamente 12-15 minutos. Por lo tanto, durante el tiempo en que se conecta la potencia máxima del generador para un tratamiento de choque, se recomienda que no haya personas en el local para evitar molestias. Cuando el local esté ocupado, la generación de ozono debe ser menor, cumpliendo con la norma UNE 400201.94.
Una correcta ozonización asegurará que el aire no solo esté climatizado, sino también libre de gérmenes y olores, y enriquecido con oxígeno. Esto reducirá significativamente el contagio de enfermedades infecciosas.
Procedimiento de limpieza de derrames de líquidos peligrosos
Para derrames pequeños de líquidos inflamables o tóxicos, seguir estas pautas:
- Evitar en todo momento el contacto con el líquido derramado, usando equipo de protección adecuado.
- Actuar rápidamente con agentes absorbentes.
Luego, tratar y gestionar los materiales usados en la absorción como residuos peligrosos. Como norma general, no usar serrín como absorbente debido a su poder combustible; se recomienda usar carbón activo, sepiolita o algún producto comercializado para este fin.
Para derrames de productos inflamables, retirar todas las fuentes de ignición (llamas, chispas, etc.) de la zona hasta que se haya retirado todo el vertido y ventilado bien la zona. Si el derrame afecta la ropa de trabajo, quitarla rápidamente y lavarla en una pila con abundante agua. Si la extensión es grande, tratar la ropa como residuo peligroso. No lavar ropa impregnada de líquidos inflamables o tóxicos en la lavadora ni mezclarla con otra ropa.
Si hay salpicaduras en la piel y ojos, lavarse con abundante agua y acudir al médico, llevando la Ficha de Datos de Seguridad del producto o la etiqueta.
Para derrames grandes de líquidos inflamables o tóxicos:
- Evitar en todo momento el contacto con el líquido derramado, usando equipo de protección adecuado.
- Evacuar la zona afectada por el derrame.
- Si es posible, controlar el vertido con material absorbente adecuado en la fuente del derrame.
Espacios de investigación
Orden y limpieza de lugares de trabajo
En cualquier actividad laboral, mantener un grado aceptable de seguridad es crucial, y esto se logra asegurando y manteniendo el orden y la limpieza. Muchos accidentes ocurren debido a golpes y caídas provocados por ambientes desordenados o sucios, suelos resbaladizos, materiales fuera de lugar y la acumulación de desechos. Estos factores pueden aumentar significativamente el riesgo de incendio, especialmente si se trata de productos combustibles o inflamables, poniendo en peligro tanto los bienes de la empresa como la vida de los ocupantes si obstruyen las vías de evacuación.
El Real Decreto 486/1997, que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, en su Anexo II regula la obligatoriedad de mantener los lugares de trabajo limpios y ordenados, estableciendo lo siguiente:
- Las zonas de paso, salidas y vías de circulación en los lugares de trabajo, especialmente las previstas para evacuación en emergencias, deben estar libres de obstáculos para ser utilizadas sin dificultad en todo momento.
- Los lugares de trabajo, incluidos los locales de servicio, y sus respectivos equipos e instalaciones, deben limpiarse periódicamente y siempre que sea necesario para mantener condiciones higiénicas adecuadas. Las características de los suelos, techos y paredes deben permitir una limpieza y mantenimiento adecuados. Se deben eliminar rápidamente los desechos, manchas de grasa, residuos de sustancias peligrosas y otros productos residuales que puedan causar accidentes o contaminar el ambiente de trabajo.
- Las operaciones de limpieza no deben constituir una fuente de riesgo para los trabajadores o terceros, debiendo realizarse en momentos, formas y con medios adecuados.
Acciones
Las acciones necesarias para mantener las instituciones “ordenadas y limpias” se estructuran en varias etapas: eliminar lo innecesario y clasificar lo útil; organizar los medios para guardar y localizar el material fácilmente; evitar ensuciar y limpiar de inmediato; y fomentar hábitos de trabajo que promuevan el orden y la limpieza.
La falta de orden en el lugar de trabajo genera problemas que afectan la productividad (pérdida de tiempo buscando elementos y moviéndose para localizarlos) y aumentan la inseguridad (golpes y contusiones con objetos fuera de lugar, vías de evacuación obstruidas, elementos de protección difíciles de encontrar). Por lo tanto, es importante implementar un procedimiento de organización para los elementos necesarios para el trabajo, considerando dos fases: decidir las ubicaciones más apropiadas e identificar dichas ubicaciones.
Señalización y limpieza de áreas específicas
La señalización de superficies destinadas a funciones específicas, como almacenamientos intermedios, ubicación de equipos móviles y zonas de libre acceso a medios de extinción y vías de evacuación, no debe realizarse con bandas amarillas y negras, sino con un código de señalización específico. Por ejemplo, los almacenamientos intermedios podrían señalizarse con bandas similares a las de las vías de circulación, y su interior con colores o bandas específicas de su función. Las zonas de acceso a medios de extinción deben marcarse en el suelo con bandas rojas.
Principios de limpieza:
- Evitar ensuciar y limpiar de inmediato: El propósito clave de la limpieza es mantener todo en óptimas condiciones para que cuando alguien necesite usar algo, lo encuentre listo para su uso. La limpieza no debe considerarse una tarea ocasional que se realiza en “verano” o “a final de año” o durante un “paro de proceso”. Aunque ciertas fechas o situaciones de proceso pueden ser adecuadas para tareas especiales de limpieza o limpiezas a fondo, la limpieza debe estar profundamente integrada en los hábitos diarios de trabajo y formar parte del mantenimiento diario.
Procedimiento de limpieza diaria:
1. Objetivo claro: Mantener los lugares de trabajo limpios y ordenados para mejorar el uso del espacio, la eficacia y la seguridad del trabajo, y crear un entorno más cómodo y agradable.
2. Alcance definido: Afectará a todas las unidades funcionales de la empresa.
3. Responsabilidad de todos: Todos los trabajadores deben mantener limpio y ordenado su entorno de trabajo. Los supervisores directos de cada área deben transmitir las normas de orden y limpieza a sus trabajadores, fomentar hábitos de trabajo adecuados y realizar inspecciones periódicas de orden y limpieza.
4. Medios materiales: Proporcionar los materiales y productos necesarios para la limpieza, así como contenedores para desechos, ubicados estratégicamente. Incluyen contenedores especiales para residuos peligrosos como tóxicos o inflamables.
5. Métodos seguros de limpieza: Garantizar que las operaciones de limpieza no generen peligros ni para el operario ni para terceros. Establecer normas específicas para la limpieza de máquinas, derrames de productos peligrosos, limpieza en espacios confinados, etc. En caso de derrames accidentales, eliminar inmediatamente los residuos para demostrar el compromiso con la limpieza.
Fomentar hábitos de trabajo:
Para crear y consolidar hábitos de trabajo que favorezcan el orden y la limpieza, es necesario:
- Apoyo firme de la dirección: La dirección debe estar visiblemente involucrada y comprometida en lograr estos objetivos.
- Asignación clara de tareas: Decidir quién es responsable de las actividades necesarias para mantener la organización, el orden y la limpieza.
- Integración en actividades regulares: Las tareas de organización, orden y limpieza deben ser parte del flujo de trabajo normal y no consideradas como “extraordinarias”.
- Responsabilidad y verificación: Asignar a una persona, preferiblemente el supervisor directo de cada unidad funcional, la responsabilidad de garantizar el cumplimiento de los procedimientos establecidos, sin tolerar incumplimientos. Esta tarea de verificación y control debe realizarse con una periodicidad establecida, al menos semanalmente, utilizando cuestionarios de chequeo diseñados para este propósito.
Formulario de Inspección de Orden y Limpieza
Información General
- Fecha de Inspección: ____________________
- Hora de Inspección: ____________________
- Inspector/a: ___________________________
- Área Inspeccionada: _____________________
Sección 1: Zonas de Paso y Vías de Circulación
- Zonas de paso libres de obstáculos:
- Sí
- No
- Comentarios: ____________________________
- Vías de circulación claramente señalizadas:
- Sí
- No
- Comentarios: ____________________________
- Salidas de emergencia accesibles y señalizadas:
- Sí
- No
- Comentarios: ____________________________
Sección 2: Limpieza General
- Suelos limpios y libres de residuos:
- Sí
- No
- Comentarios: ____________________________
- Superficies (mesas, estanterías, etc.) limpias:
- Sí
- No
- Comentarios: ____________________________
- Basureros vaciados y limpios:
- Sí
- No
- Comentarios: ____________________________
- Equipos y herramientas almacenados correctamente:
- Sí
- No
- Comentarios: ____________________________
- Ausencia de polvo en áreas altas y de difícil acceso:
- Sí
- No
- Comentarios: ____________________________
Sección 3: Materiales y Productos
- Materiales peligrosos almacenados de manera segura:
- Sí
- No
- Comentarios: ____________________________
- Contenedores de residuos peligrosos correctamente etiquetados:
- Sí
- No
- Comentarios: ____________________________
- Productos químicos almacenados adecuadamente:
- Sí
- No
- Comentarios: ____________________________
Sección 4: Mantenimiento de Equipos
- Equipos de limpieza disponibles y en buen estado:
- Sí
- No
- Comentarios: ____________________________
- Procedimientos de limpieza seguidos correctamente:
- Sí
- No
- Comentarios: ____________________________
- Mantenimiento preventivo realizado:
- Sí
- No
- Comentarios: ____________________________
Sección 5: Observaciones y Recomendaciones
- Observaciones Generales:
- Recomendaciones:
Firma del Inspector/a
- Nombre y Firma: ____________________________
- Fecha: _____________________________________
Firma del Supervisor/a
- Nombre y Firma: ____________________________
- Fecha: _____________________________________
Este formulario está diseñado para ayudar a mantener un ambiente de trabajo limpio y ordenado, asegurando la seguridad y eficiencia en el lugar de trabajo.
Instituciones investigadoras
Este procedimiento tiene como objetivo establecer normas básicas para mantener los centros de trabajo ordenados y limpios, creando así un ambiente de trabajo agradable, eficiente y seguro, en cumplimiento del Anexo II del R. D. 486/97 sobre los lugares de trabajo.
Este procedimiento es aplicable a todos los puestos y lugares de trabajo, laboratorios, instalaciones y equipos de todos los centros e institutos.
Definiciones
- Equipo: Cualquier máquina, aparato, instrumento o instalación utilizada en el trabajo.
- Agente químico: Todo elemento o compuesto químico, solo o mezclado, tal como se presenta en estado natural o es producido, utilizado o vertido, incluido el vertido como residuo en una actividad laboral, haya sido elaborado intencionalmente o no, y se haya comercializado o no.
- Residuo: Cualquier sustancia, desecho, objeto, etc., del que su poseedor se desprenda o tenga la intención u obligación de desprenderse.
- Residuos sólidos urbanos: Los generados en oficinas, laboratorios y otras dependencias, que no se consideren peligrosos por su naturaleza o composición y que puedan asimilarse a residuos urbanos o municipales.
- Residuos peligrosos: Aquellos incluidos en la lista de residuos peligrosos del Real Decreto 952/1997, así como recipientes y envases que los hayan contenido. También los considerados peligrosos por la normativa comunitaria o aprobados por el Gobierno según la normativa europea o convenios internacionales de los que España sea parte.
Se dispondrán contenedores para la recogida selectiva de desperdicios y residuos, debidamente identificados.
Procedimiento de limpieza diaria
- Al finalizar la tarea:
- Dejar todos los útiles y equipos de trabajo en su lugar correspondiente.
- Comprobar su buen estado y notificar cualquier anomalía al responsable inmediato o proceder a su reparación si corresponde.
- Dejar la zona limpia de derrames, especialmente las poyatas, vitrinas, equipos, mesas o lugares de uso frecuente.
- Depositar los desperdicios o residuos en los contenedores habilitados.
- Desalojar las cabinas o vitrinas de útiles y productos.
Para despejar las superficies de tránsito, se habilitarán zonas de almacenamiento con un criterio de orden y identificación para aquellos equipos no necesarios para la tarea habitual. En los centros donde no exista un lugar adecuado, se buscará la mejor solución, como el uso de áreas conjuntas con otros laboratorios, espacios de otros centros o el alquiler de locales de almacenamiento.
Normas de seguridad y organización:
1. Eliminar lo innecesario y clasificar lo útil:
- Facilitar la eliminación de lo que no sirve, dotando de contenedores adecuados para la eliminación selectiva.
- Establecer criterios para priorizar la eliminación y clasificar según la utilidad.
- Actuar sobre las causas de acumulación.
2. Seguridad en la clasificación y eliminación:
- Clasificar los materiales y equipos existentes después de una limpieza general.
- Eliminar residuos diariamente en los contenedores adecuados.
- Analizar, eliminar y controlar las causas de generación y acumulación de materiales, equipos y residuos.
3. Acondicionar los medios para guardar y localizar el material fácilmente:
- Guardar adecuadamente los materiales en función de quién, cómo, cuándo y dónde se necesiten.
- Cada emplazamiento debe estar diseñado según su funcionalidad y rapidez de localización.
- Acostumbrar al personal a colocar cada cosa en su lugar y eliminar lo que no sirve en el contenedor adecuado de forma inmediata.
- Recoger los útiles de trabajo en soportes o estantes adecuados que faciliten su identificación y localización.
- Se asignará un lugar específico para cada cosa y se procurará que todo esté siempre en su sitio.
- Se delimitarán las zonas y se señalizará dónde se ubica cada cosa.
- Se clasificarán los residuos en contenedores adecuados.
Evitar ensuciar y limpiar después:
- Eliminar y controlar selectivamente todo lo que pueda ensuciar.
- Organizar la limpieza del lugar de trabajo y de los elementos clave con los medios necesarios.
- Aprovechar la limpieza como medio de control del estado de los útiles de trabajo.
Para realizar estas acciones, se deben seguir las siguientes normas de seguridad:
- Siempre que ocurra un derrame, se limpiará de inmediato y se notificará al responsable directo.
- Colocar recipientes adecuados en los lugares donde se generen residuos y eliminarlos diariamente.
- No usar disolventes peligrosos ni productos corrosivos para limpiar los suelos, para evitar los peligros que generan estos productos.
- Disponer de materiales absorbentes adecuados para los agentes químicos usados regularmente y de acuerdo con las instrucciones operativas pertinentes.
- Utilizar ceras o productos antideslizantes.
- Señalizar los suelos húmedos para evitar posibles resbalones y caídas.
- Si la limpieza la realiza una empresa subcontratada, involucrar también al personal del centro en la limpieza del entorno.
- Controlar especialmente los puntos críticos que generen suciedad.
Favorecer el orden y la limpieza:
- Procurar que el entorno favorezca comportamientos adecuados y seguros.
- Asegurar que el entorno facilite la evacuación del personal en caso de emergencia.
- Corregir rápidamente las anomalías.
- Normalizar procesos de trabajo que favorezcan el orden y la limpieza.
Para realizar estas acciones, se deben seguir las siguientes normas de seguridad:
- No apilar ni almacenar materiales o equipos en zonas de paso o de trabajo. Retirar los objetos que obstruyan el camino y señalizar los pasillos y zonas de tránsito.
- Extremar las precauciones en las vías de emergencia.
- Mantener limpias las ventanas y tragaluces para no dificultar la entrada de luz natural.
- Mantener limpios los vestuarios, armarios, duchas y servicios.
- Usar la ropa de trabajo adecuada. Según el tamaño del centro, volumen de actividad y tipo de laboratorios u otras instalaciones, se estudiará la posibilidad de preseleccionar la ropa de trabajo en contenedores para su posterior limpieza.
- Las superficies de tránsito y de trabajo deben poder lavarse fácilmente.
- La limpieza de ventanas solo debe realizarse por empresas de limpieza que adopten las medidas de seguridad necesarias para prevenir caídas a distinto nivel.
Anexo: Revisión de Orden y Limpieza
Información General
- Fecha de Revisión: ____________________
- Hora de Revisión: ____________________
- Inspector/a: ___________________________
- Área Inspeccionada: _____________________
Sección 1: Zonas de Paso y Vías de Circulación
- Zonas de paso libres de obstáculos:
- Sí
- No
- Comentarios: ___________________________________________________
- Vías de circulación claramente señalizadas:
- Sí
- No
- Comentarios: ___________________________________________________
- Salidas de emergencia accesibles y señalizadas:
- Sí
- No
- Comentarios: ___________________________________________________
Sección 2: Limpieza General
- Suelos limpios y libres de residuos:
- Sí
- No
- Comentarios: ___________________________________________________
- Superficies (mesas, estanterías, etc.) limpias:
- Sí
- No
- Comentarios: ___________________________________________________
- Basureros vaciados y limpios:
- Sí
- No
- Comentarios: ___________________________________________________
- Equipos y herramientas almacenados correctamente:
- Sí
- No
- Comentarios: ___________________________________________________
- Ausencia de polvo en áreas altas y de difícil acceso:
- Sí
- No
- Comentarios: ___________________________________________________
Sección 3: Materiales y Productos
- Materiales peligrosos almacenados de manera segura:
- Sí
- No
- Comentarios: ___________________________________________________
- Contenedores de residuos peligrosos correctamente etiquetados:
- Sí
- No
- Comentarios: ___________________________________________________
- Productos químicos almacenados adecuadamente:
- Sí
- No
- Comentarios: ___________________________________________________
Sección 4: Mantenimiento de Equipos
- Equipos de limpieza disponibles y en buen estado:
- Sí
- No
- Comentarios: ___________________________________________________
- Procedimientos de limpieza seguidos correctamente:
- Sí
- No
- Comentarios: ___________________________________________________
- Mantenimiento preventivo realizado:
- Sí
- No
- Comentarios: ___________________________________________________
Sección 5: Observaciones y Recomendaciones
- Observaciones Generales:
- Recomendaciones:
Firma del Inspector/a
- Nombre y Firma: ____________________________
- Fecha: _____________________________________
Firma del Supervisor/a
- Nombre y Firma: ____________________________
- Fecha: _____________________________________
Este anexo está diseñado para ayudar a mantener un ambiente de trabajo limpio y ordenado, asegurando la seguridad y eficiencia en el lugar de trabajo.
Limpieza de salas de espera
Las salas de espera suelen tener un alto tránsito y muchas personas permanecen en ellas durante largos períodos. Por lo tanto, es común que se ensucien con frecuencia, siendo necesaria su limpieza una, dos o más veces al día, según la actividad. Las operaciones a realizar son:
- Vaciar las papeleras.
- Abrir las ventanas para ventilar, evitando corrientes de aire.
- Quitar el polvo del alféizar de la ventana.
- Quitar el polvo de los muebles.
- Limpiar puertas, paredes y los interruptores de la luz.
- Barrer el suelo en húmedo.
- Fregar utilizando el sistema de doble cubo.
- Dejar todo colocado y en orden.
La limpieza de techos, paredes y ventanas se realizará con la periodicidad establecida, aunque es frecuente que las puertas y paredes necesiten limpieza diaria.
Limpieza de vestíbulos y pasillos
Los vestíbulos y pasillos son áreas de mucho tránsito, ya que todos los usuarios pasan por el vestíbulo para acceder al centro y por los pasillos para trasladarse de un lugar a otro. Esto provoca una gran acumulación de suciedad arrastrada desde el exterior.
Será necesario limpiarlos dos veces al día, realizando las siguientes operaciones:
- Vaciar las papeleras.
- Quitar el polvo de mesas, asientos, mostradores, objetos decorativos, etc.
- Limpiar paredes y puertas, eliminando cualquier mancha.
- Barrer en húmedo, retirando los residuos con un recogedor.
- Aspirar o limpiar las alfombras de la entrada, si las hubiera.
- Fregar el suelo utilizando el sistema de doble cubo.
Con la frecuencia establecida y siempre que sea necesario, se limpiarán techos y paredes, comenzando siempre por el techo, luego las paredes de arriba hacia abajo, y finalmente el suelo.


