7. El transporte de enfermos.
El transporte sanitario es aquel que se realiza para el desplazamiento de personas enfermas, accidentadas o por otra razón clínica en vehículos acondicionados para ello. El transporte de enfermos es una tarea permanente dentro del sistema sanitario que requiere de la dotación de medios adecuados y suficientes y de la cualificación de los profesionales.
Las condiciones en las que se realice el traslado dependen del pronóstico del enfermo, por esto, las actuaciones de los profesionales que se encargan de esta tarea están cada vez más protocolizadas.
Clasificación de los tipos de transporte según distintos criterios de clasificación:
- Según el carácter del transporte: primario, secundario y terciario.
– Transporte primario: aquel que se realiza desde el lugar donde se produce la emergencia (domicilio, lugar público, etc) hasta el hospital o centro sanitario. Es transporte primario porque el paciente toma por primera vez contacto con los equipos sanitarios, con independencia del medio de transporte que se emplee (terrestre, marítimo, aéreo…) o la gravedad del accidente.
– Transporte secundario: aquel que se realiza entre dos centros sanitarios. Admite muchas variantes: a) el enfermo se dirige desde un centro a otro para recibir tratamiento o realizar alguna prueba específica; b) el enfermo puede trasladarse al centro de la zona geográfica que le corresponda por haber tenido la necesidad de asistencia sanitaria en otro lugar geográfico (ej, accidente en Cádiz y zona de residencia Almería; 3) el enfermo puede trasladarse a un centro concertado o privado.
– Transporte terciario: aquel que se produce dentro del propio centro hospitalario. Por ejemplo, desde una planta de medicina hasta la sala de ecografías.
- Según la urgencia vital: emergente, urgente o demorarle.
– Transporte de emergencia: se realiza con pacientes que necesitan atención sanitaria de manera inmediata. El traslado debe hacerse con prioridad absoluta en el momento en el que se da el aviso.
– Transporte urgente: se realiza con pacientes con patologías que pueden entrañar riesgo vital o disfunción orgánica grave, pero en los que en principio no se supone que de forma inmediata esté en peligro su vida o la aparición de secuelas invalidantes. El traslado debe hacerse con prontitud.
– Traslado demorarle: son todos aquellos que no precisan de activación inmediata de los sistemas de transporte. Pueden subdividirse en no urgentes y programables.
· No urgentes: aquellos realizados con pacientes en situación clínica estable. Ej, traslado de un punto geográfico a otro, pacientes dados de alta que necesitan ser trasladados a domicilio, etc.
· Programados: aquellos que se realizan a centros sanitarios de manera periódica: hemodiálisis, rehabilitación, radioterapia, etc.
- Según el medio de transporte: terrestre, aéreo o marítimo.
– La elección de un medio u otro se realizará en función de distintos factores: gravedad de patología, distancia hasta lugar de destino, recursos disponibles, coste…
Una vez clasificados los tipos de transportes, es hora de recordar una serie de recomendaciones que nos permiten hacer el traslado más cómodo y seguro para el paciente. Estas recomendaciones son:
— Fijar vía venosa y sondas.
— Evitar cambios innecesarios de camillas.
— Inmovilizar, si procede, columna vertebral y miembros.
— Colocar adecuadamente al paciente según la patología y con la cabeza en el sentido de la marcha.
En cuanto a las posiciones especiales del transporte:
| Tipo de instalación | Indicaciones | Contraindicaciones | Control y precaución |
| Decúbito supino
Piernas extendidas |
Víctimas graves
Algunos heridos graves |
Inconscientes
Algunos heridos en tórax |
Nivel de consciencia |
| Decúbito supino
Piernas flexionadas |
Heridas en abdomen | Inconscientes | Estabilidad de miembros inferiores |
| Decúbito supino.
Piernas elevadas |
Hipovolemia
Shock |
Inconscientes | Estabilidad del paciente en camilla |
| Posición lateral | Alternancia de nivel de consciencia | Algunos heridos de tórax | Estabilidad del paciente en camilla |
| Semisedestación (cabeza elevada 30º) | Heridos de tórax, conscientes. Trastornos de ventilación. Traumatismos craneoencefálicos. | Trastorno de consciencia.
Shock |
Estabilidad del paciente en camilla.
Nivel de consciencia |
| Sedestación | Heridos muy leves.
Edema agudo de pulmón |
Control global para ver empeoramiento. |
7.1 Traslado de neonatos.
— El traslado de niños recién nacidos requiere que se tengan en cuenta los siguientes aspectos:
— Ruido excesivo: un sonido permanente superior a 80db puede incrementar la desaturación de oxígeno en la sangre arterial del neonato.
— Vibración: la vibración durante el transporte tiene un efecto incierto sobre él, pero puede dificultar en gran medida su observación.
— Temperatura ambiente variable: las condiciones ambientales pueden influir notablemente en la temperatura del neonato, haciendo indispensable el control riguroso en un ambiente término neutro.
Para el traslado de neonatos en situación crítica se tienen que emplear estrategias que reduzcan al mínimo el impacto que el traslado puede tener sobre él:
— Estabilizar al neonato antes de transportarlo, empleando para ello el tiempo y medios necesarios.
— Anticiparse al agravamiento, preparando al paciente no sólo para solucionar problemas ya instaurados, sino para prevenir dificultades y complicaciones que puedan surgir durante el transporte.
— Preparar minuciosamente el vehículo con los medios necesarios para prestar un adecuado cuidado al neonato.
— Vigilar electrónicamente el mayor número posible de parámetros fisiológicos.
7.2 Pacientes psiquiátricos.
Estos pacientes presentan especiales dificultades en el manejo previo y durante el traslado. En los casos de agitación psicomotriz será precisa la contención física y, en muchos casos la administración de fármacos que produzcan sedación.
No se debe iniciar el traslado de un paciente agitado hasta que se ofrezcan garantías de seguridad imprescindibles para su realización.
7.3 Embarazadas.
En el caso de mujeres gestantes, lo importante en el traslado es asegurar la comodidad del paciente; para traslados por patologías de carácter general, se atenderá de forma general a instalarla en función de su patología, pero si el traslado sobreviene como consecuencia de su embarazo, la colocación seguirá las indicaciones de la siguiente tabla:
| Enfermedad- situación | Posición |
| Hemorragia vaginal | Descenso de cabeza (trendelenburg) |
| Síndrome de compresión de la vena cava inferior | Tronco elevado.
Decúbito lateral izquierdo. |
| Edema, proteinuria, hipertensión arterial (preclamsia) | Elevación de la cabeza.
Decúbito lateral izquierdo. |
| Parto inminente | Decúbito dorsal plano o sobre el lado izquierdo.
Elevación de cabeza. Flexión máxima de las piernas |
| Prolapso del cordón umbilical | Descenso de la cabeza (trendelenburg) |
7.4 Las funciones del celador en la ambulancia.
Las ambulancias son los vehículos que han sido acondicionados para el transporte de personas que no pueden valerse por sí mismas. En estos vehículos encontramos dos zonas: la cabina de conducción y la cabina asistencial. Como norma general, en las ambulancias deberá ir un celador que será el encargado de bajar o subir a la ambulancia a los enfermos. Este celador se sentará durante el transporte del paciente junto a éste en el asiento destinado para él y será el que informe al personal sanitario titulado de cualquier anomalía que pueda sufrir el enfermo durante el transcurso del transporte. Por tanto, el celador se considera como un miembro del equipo de transporte de los pacientes hacia el centro asistencial y, como miembro, deberá colaborar con el equipo.
Podemos destacar como sus funciones:
Informará al paciente trasladado o en su caso a las personas
responsables que lo acompañen, el motivo de su traslado y hacia el
lugar al que se dirigen.
Ayudará al equipo de la ambulancia a la movilización y la preparación
que se necesite para el paciente.
Se encargará de preparar el informe y documentación clínica necesaria
para entregársela al hospital receptor del enfermo.
Tratará al paciente con el debido respeto.
Siempre se respetará en cualquier caso la intimidad del paciente, incluso en los
casos en los que el paciente se encuentre en estado de inconsciencia. Además
deberá abstenerse de realizar algunos comentarios acerca de la situación,
sobre todo si se encuentran acompañantes con el enfermo.
Hemos comentado anteriormente, que el celador estará atento a cualquier
circunstancia que se pueda producir en el paciente durante el traslado avisando
al personal sanitario que los acompañe. En cuanto a estas situaciones que se
puedan producir, las funciones del celador serán:
— Reconocer la naturaleza de las lesiones que posea el enfermo o la
— enfermedad que padezca.
— Evaluar la gravedad de la situación.
— Movilizar al paciente con seguridad y rapidez.
— Ante un caso de emergencia vital, realizará las maniobras de soporte
— vital básico, evitando siempre cualquier lesión sobreañadida.
— Cuando exista una emergencia respiratoria, podrá abrir y mantener
— permeable la vía aérea procurando siempre la ventilación y oxigenación.
— Podrá realizar la respiración boca a boca si fuese necesario ayudando al
— personal cualificado para ello.
Los celadores tendrán unos conocimientos no sanitarios en relación con las ambulancias:
— Deberán conocer cuáles son las normas de circulación.
— Conocerán cuales son las características del vehículo así como conocer los materiales y aparatos que se llevan, cuáles son sus funciones y en qué lugar de la ambulancia se ubican.
— Se encargarán de que todo funcione correctamente, para en caso que no sea así, avisar al supervisor. Para ello, supervisarán las luces, pilotos, sirenas… También observarán que el material que se lleva en la ambulancia funcione correctamente.
— Se encargarán de comprobar la existencia del material y de reponer el necesario, como pueden ser sábanas y mantas, papel secante, jabón, bolsas de basura…
— Mantendrán la limpieza y desinfección tanto interior como exterior del vehículo


